Domingo 15 de noviembre de 2009
Consumiendo
ES LA HORA DEL MERCADO INTERNO
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Revisando textos de investigación encontré que cada vez más se evidencia una verdad de a puño y un error enorme en el mercado: el 3% de la población hace el 20% del total del valor del consumo de hogares y otro 58% de personas sólo hace el 28% de la torta.
Es deprimente, no sólo por la dura realidad de la pobreza, la baja capacidad de compra y los altos precios de productos de lujo para ingresos altos, sino que la industria nacional esta focalizada más en ese 3% de la punta de la pirámide y no en el 58% de base.
Esto ha causado que el mercado interno esté copado por productos asiáticos importados de bajo precio y de dudosa calidad para satisfacer las necesidades de la población, y nuestros industriales siguen focalizándose en productos de alto valor agregado para satisfacer a las personas de mayor capacidad de compra y exportar a otros mercados. Básicamente, estamos mirando tan arriba que los pisos de abajo lo están copando los industriales de otros países, y al final el edificio será cada vez menos colombiano, como ocurre hoy con el mercado interno, que el 39% restante ya comienza a consumir muchos más productos importados.
Por esto es la hora del mercado interno y de la industria nacional, ya que ante la desaceleración de la economía y el cierre de la frontera venezolana, las bodegas de las empresas y cadenas están llenas de inventarios. Esto se convierte en la gran oportunidad para la base de la pirámide si las cosas se hacen bien y puede permitir retomar el poder del mercado en esta población.
La ecuación es simple: hay que liquidar los inventarios y producir cosas nuevas para que el mercado con mayor capacidad de compra adquiera nuevos productos. Esto requiere una acción coordinada del gobierno nacional, industria y comerciantes para direccionar los productos de las colecciones pasadas hacia la población de ingresos bajos a unos precios menores, que permitan cubrir la mayoría de costos y le aporten liquidez a las nuevas líneas de producción.
Sería prudente plantear en la nueva “reformita tributaria” que se está presentando una figura de liquidación de saldos con IVA de tasa 0% y deducibles hasta un 30% del impuesto de Renta, o algo similar, con el fin de crear una línea de salida a los inventarios que ayuden al empresario, permitan localizarlos en puntos comerciales de la ciudad para ingresos de menor capacidad de compra y competir más justamente con productos importados de Asia, con un fuerte contenido de dumping social. Esto puede ayudar a reducir el desempleo, colabora con focalizar a la industria nacional en el mercado local y quizá a desarrollar marcas paralelas para estos mercados; al final un Volkswagen tiene el Gol y el Jetta.
Hay que ver las oportunidades en las dificultades, y más en un momento donde desde la población menos favorecida hasta el más grande industrial se necesitan mutuamente para salir adelante.
domingo 15 de noviembre de 2009
OTRO REINADO, El Nuevo Siglo
Sábado 14 de noviembre de 2009
Asimetrías
OTRO REINADO
Por Camilo Herrera Mora
Este fin de semana volveremos a elegir Reina Nacional de Belleza, por medio de un certamen lleno de características demasiado particulares y que en muchos casos desdibujan el papel de la mujer en el mundo actual.
No quiero decir que el reinado es un evento retrógrado que solamente ve a la mujer como un elemento estético de la sociedad, pero tampoco afirmo que muestra a la mujer en su debido espacio.
La mujer es hermosa por naturaleza, y aquella que cuida su belleza de una manera sana es más bella aún, pero no debemos seguir afirmando que la mujer considerada la más bella por año en un grupo seleccionado (según el parámetro de moda del momento) sea la reina de belleza del país.
La traducción a inglés del término es mucho más efectiva, ya que se refiere a “Señorita”, lo que lleva el debate a un plano más actual y secular, que un tema de estética y feudalismo. Hoy y siempre la belleza es fundamental ya que transmite el mensaje de “salud” y de “buena condición“ física de una persona, pero premiar esto es simplemente castigar a las “feas” por no tener esta condición y no valorar a la mujer por lo que debe ser en el mundo de hoy. Es más relevante premiar a la mujer cabeza de familia y trabajadora, a la que hace trabajo social, a la enfermera que cuida desde niños hasta viejos, y en muchos casos a las santas secretarias que aguantan jefes detestables.
La verdad al país no le importa, y en muchos casos es un elemento más en una lucha regional sobre ventajas comparativas como la belleza, la altura o la cantidad de dinero que se pueda destinar a tal evento.
Al final la pobreza de Cartagena tiene que soportar este desfile de millones y de luminarias, como recuerdo de los gritos de independencia de Getsemaní, que dieron uno de los primeros pasos a la creación de nuestra República y se recuerda coronando una mujer.
Colombiador: si me preguntan la Reina de Belleza de Colombia es Susana Caldas o Paola Turbay, y para mí siguen siendo reinas sin necesidad de reelección.
Colombiador.blogspot.com
Asimetrías
OTRO REINADO
Por Camilo Herrera Mora
Este fin de semana volveremos a elegir Reina Nacional de Belleza, por medio de un certamen lleno de características demasiado particulares y que en muchos casos desdibujan el papel de la mujer en el mundo actual.
No quiero decir que el reinado es un evento retrógrado que solamente ve a la mujer como un elemento estético de la sociedad, pero tampoco afirmo que muestra a la mujer en su debido espacio.
La mujer es hermosa por naturaleza, y aquella que cuida su belleza de una manera sana es más bella aún, pero no debemos seguir afirmando que la mujer considerada la más bella por año en un grupo seleccionado (según el parámetro de moda del momento) sea la reina de belleza del país.
La traducción a inglés del término es mucho más efectiva, ya que se refiere a “Señorita”, lo que lleva el debate a un plano más actual y secular, que un tema de estética y feudalismo. Hoy y siempre la belleza es fundamental ya que transmite el mensaje de “salud” y de “buena condición“ física de una persona, pero premiar esto es simplemente castigar a las “feas” por no tener esta condición y no valorar a la mujer por lo que debe ser en el mundo de hoy. Es más relevante premiar a la mujer cabeza de familia y trabajadora, a la que hace trabajo social, a la enfermera que cuida desde niños hasta viejos, y en muchos casos a las santas secretarias que aguantan jefes detestables.
La verdad al país no le importa, y en muchos casos es un elemento más en una lucha regional sobre ventajas comparativas como la belleza, la altura o la cantidad de dinero que se pueda destinar a tal evento.
Al final la pobreza de Cartagena tiene que soportar este desfile de millones y de luminarias, como recuerdo de los gritos de independencia de Getsemaní, que dieron uno de los primeros pasos a la creación de nuestra República y se recuerda coronando una mujer.
Colombiador: si me preguntan la Reina de Belleza de Colombia es Susana Caldas o Paola Turbay, y para mí siguen siendo reinas sin necesidad de reelección.
Colombiador.blogspot.com
miércoles 11 de noviembre de 2009
¿LOS GRANDES NÚMEROS NO SE SIENTEN?, La República
¿LOS GRANDES NÚMEROS NO SE SIENTEN?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
En los datos del Poll 73 de Invamer – Gallup se puede reflexionar sobre una posible verdad: los grandes números de la economía no se sienten.
Cada dos meses, Jorge Londoño investiga las emociones de los colombianos, desde hace más de 20 años, logrando tener la serie de opinión pública más importante y reconocida el país, con la fortuna de permitir ver la dinámica de muchas impresiones de los colombianos en los últimos 5 gobiernos.
Sin lugar a dudas el Presidente Uribe se lleva a su “egoteca” el tener el mejor crecimiento de la economía de los últimos 90 años, con un 7,2% y la inflación más baja en más de 80 años, que este años será cercana al 3%, con la posible certeza de ser los mejores crecimiento económico y la inflación del siglo XXI; pero eso no lo sintió la población según los datos de opinión pública: en noviembre del 2.007, los colombianos afirmaban que el principal problema del país el poder adquisitivo/la economía, el 60% aprobaban como el gobierno manejaba la economía y en noviembre de 2.009 sólo el 22% de los colombianos están de acuerdo como este gobierno maneja el tema del costo de vida, mientras que el 73% no aprueba su labor en el tema de desempleo.
La aprobación de este gobierno ha estado entre el 64% y el 84%, con una aceptación superior al 72% de la forma como se maneja el tema de la guerrilla, pero con problemas en los otros indicadores sociales y económicos, lo que permite inferir que la popularidad de este presidente se explica por sus logros militares en el campo de la lucha contra las FARC mayormente. Desafortunadamente los logros económicos no son sentidos por la mayoría de la población de las 4 ciudades principales, y seguramente mucho menos por las ciudades intermedias y la población rural.
¿A qué se debe esto?, simplemente a que los logros económicos de este gobierno no han llegado a la gente. En la historia del Poll, es común que los datos económicos no tengan relación con la opinión de las personas, ya que la opinión siempre querrá una mejor situación que la que tiene y siempre le exigirá a las autoridades hacer más cosas para facilitar su vida, dentro del analfabetismo económico en que la hemos mantenido.
Pero las dos grandes medallas de este gobierno pasaron desapercibidas por razones obvias: el crecimiento de la economía de los últimos años, y en particular de 2.007 se debió a la expansión de la inversión, mayormente extranjera y de aumento de productividad de la industria nacional, lo que no llego a los hogares y hoy se presenta más como desempleo que como aumento del consumo de hogares. Igualmente, la inflación es baja este año, porque fue muy alta el año pasado, pero aún existen brotes de aumentos de precios en alimentos y medicamentos en ingresos medios y bajos, que son mimetizados por la congelación del precio de la gasolina.
Lo curioso es que estas medallas de oro irán acompañadas de sus datos contrarios: la inflación de 7,67% de 2.008 y un crecimiento entre 0% y 1% en 2.009; con la certeza de un aumento inflacionario en 2.010, porque las variaciones serán positivas cuando se comparen los precios normales de mercado, frente a los datos promocionales del presente. Por todo esto la opinión pública no ha sentido los grandes números de la economía, ya que no reflejan las pequeñas realidades, sino los grandes beneficios de algunos sectores.
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
En los datos del Poll 73 de Invamer – Gallup se puede reflexionar sobre una posible verdad: los grandes números de la economía no se sienten.
Cada dos meses, Jorge Londoño investiga las emociones de los colombianos, desde hace más de 20 años, logrando tener la serie de opinión pública más importante y reconocida el país, con la fortuna de permitir ver la dinámica de muchas impresiones de los colombianos en los últimos 5 gobiernos.
Sin lugar a dudas el Presidente Uribe se lleva a su “egoteca” el tener el mejor crecimiento de la economía de los últimos 90 años, con un 7,2% y la inflación más baja en más de 80 años, que este años será cercana al 3%, con la posible certeza de ser los mejores crecimiento económico y la inflación del siglo XXI; pero eso no lo sintió la población según los datos de opinión pública: en noviembre del 2.007, los colombianos afirmaban que el principal problema del país el poder adquisitivo/la economía, el 60% aprobaban como el gobierno manejaba la economía y en noviembre de 2.009 sólo el 22% de los colombianos están de acuerdo como este gobierno maneja el tema del costo de vida, mientras que el 73% no aprueba su labor en el tema de desempleo.
La aprobación de este gobierno ha estado entre el 64% y el 84%, con una aceptación superior al 72% de la forma como se maneja el tema de la guerrilla, pero con problemas en los otros indicadores sociales y económicos, lo que permite inferir que la popularidad de este presidente se explica por sus logros militares en el campo de la lucha contra las FARC mayormente. Desafortunadamente los logros económicos no son sentidos por la mayoría de la población de las 4 ciudades principales, y seguramente mucho menos por las ciudades intermedias y la población rural.
¿A qué se debe esto?, simplemente a que los logros económicos de este gobierno no han llegado a la gente. En la historia del Poll, es común que los datos económicos no tengan relación con la opinión de las personas, ya que la opinión siempre querrá una mejor situación que la que tiene y siempre le exigirá a las autoridades hacer más cosas para facilitar su vida, dentro del analfabetismo económico en que la hemos mantenido.
Pero las dos grandes medallas de este gobierno pasaron desapercibidas por razones obvias: el crecimiento de la economía de los últimos años, y en particular de 2.007 se debió a la expansión de la inversión, mayormente extranjera y de aumento de productividad de la industria nacional, lo que no llego a los hogares y hoy se presenta más como desempleo que como aumento del consumo de hogares. Igualmente, la inflación es baja este año, porque fue muy alta el año pasado, pero aún existen brotes de aumentos de precios en alimentos y medicamentos en ingresos medios y bajos, que son mimetizados por la congelación del precio de la gasolina.
Lo curioso es que estas medallas de oro irán acompañadas de sus datos contrarios: la inflación de 7,67% de 2.008 y un crecimiento entre 0% y 1% en 2.009; con la certeza de un aumento inflacionario en 2.010, porque las variaciones serán positivas cuando se comparen los precios normales de mercado, frente a los datos promocionales del presente. Por todo esto la opinión pública no ha sentido los grandes números de la economía, ya que no reflejan las pequeñas realidades, sino los grandes beneficios de algunos sectores.
5 EN EL PARTIDOR, El Nuevo Siglo
Sábado 7 de noviembre de 2009
Asimetrías
5 EN EL PARTIDOR
Por Camilo Herrera Mora
Petro, Pardo, Fajardo, Sanín y Santos ya están en la línea de partida para la elección presidencial. Polo, Liberal, Independiente, casi segura candidata conservadora y casi seguro “bendecido” de Uribe; quizá falte la llegada de Garzón y Mockus, pero eso no complicará mucho la carrera.
Esta línea conceptual izquierda moderada-liberal-centro-centro derecha-derecha moderada, anticipa una votación más fuerte del centro a la derecha que del centro a la izquierda, por la posición política de los votantes y los datos de las últimas encuestas políticas.
En la izquierda Petro estará solo como el opositor extremo sin serlo, pero tener la camiseta amarilla causa eso, y no es claro que la maquinaria amarilla se mueva fuertemente, sobretodo la de Bogotá; Pardo podrá liderar la oposición realmente, tomando los votos de aquellos que no quieren seguir la línea de Uribe y con la maquinaria liberal a media marcha; Fajardo queda en el sanduche del voto de opinión intelectual e ideal y sin maquinaria; Sanín con la maquinaria azul, un gran bloque pastranista y los uribistas que ven en Santos un problema; y finalmente Santos que espera heredar parte el 70% de popularidad, bien sea por fidelidad del votante uribista o por el oxigeno en las votaciones de congreso.
Esto permite anticipar que Petro no se debería dejarse contar, que Pardo lidera la oposición, que Fajardo ganará en cualquier circunstancia, que Sanín es la que más arriesga y que Santos depende de la voluntad del presidente y la disciplina de sus huestes.
¿Qué pasará?, seguramente se dará una segunda vuelta, porque las votaciones no serán mayoritarias, ya que en la derecha el voto se repartirá entre tres jugadores y la oposición no tiene la totalidad de la aceptación para ganar.
Lo que deja claro que la posición de la segunda vuelta la define Fajardo, y como vea el votante a este outsider definirá la segunda vuelta y la misma presidencia. La pregunta obvia es ¿Fajardo será oposición o una continuidad mejorada del actual gobierno?, porque si se va por el camino de 0-posición, seguramente saldrá mal librado.
Colombianada: los candidatos al congreso serán títeres útiles de las maquinarias para poner algunos votos, ¿o serán los presidenciables, los usados para mantener el poder regional en el congreso?
Colombiador.blogspot.com
Asimetrías
5 EN EL PARTIDOR
Por Camilo Herrera Mora
Petro, Pardo, Fajardo, Sanín y Santos ya están en la línea de partida para la elección presidencial. Polo, Liberal, Independiente, casi segura candidata conservadora y casi seguro “bendecido” de Uribe; quizá falte la llegada de Garzón y Mockus, pero eso no complicará mucho la carrera.
Esta línea conceptual izquierda moderada-liberal-centro-centro derecha-derecha moderada, anticipa una votación más fuerte del centro a la derecha que del centro a la izquierda, por la posición política de los votantes y los datos de las últimas encuestas políticas.
En la izquierda Petro estará solo como el opositor extremo sin serlo, pero tener la camiseta amarilla causa eso, y no es claro que la maquinaria amarilla se mueva fuertemente, sobretodo la de Bogotá; Pardo podrá liderar la oposición realmente, tomando los votos de aquellos que no quieren seguir la línea de Uribe y con la maquinaria liberal a media marcha; Fajardo queda en el sanduche del voto de opinión intelectual e ideal y sin maquinaria; Sanín con la maquinaria azul, un gran bloque pastranista y los uribistas que ven en Santos un problema; y finalmente Santos que espera heredar parte el 70% de popularidad, bien sea por fidelidad del votante uribista o por el oxigeno en las votaciones de congreso.
Esto permite anticipar que Petro no se debería dejarse contar, que Pardo lidera la oposición, que Fajardo ganará en cualquier circunstancia, que Sanín es la que más arriesga y que Santos depende de la voluntad del presidente y la disciplina de sus huestes.
¿Qué pasará?, seguramente se dará una segunda vuelta, porque las votaciones no serán mayoritarias, ya que en la derecha el voto se repartirá entre tres jugadores y la oposición no tiene la totalidad de la aceptación para ganar.
Lo que deja claro que la posición de la segunda vuelta la define Fajardo, y como vea el votante a este outsider definirá la segunda vuelta y la misma presidencia. La pregunta obvia es ¿Fajardo será oposición o una continuidad mejorada del actual gobierno?, porque si se va por el camino de 0-posición, seguramente saldrá mal librado.
Colombianada: los candidatos al congreso serán títeres útiles de las maquinarias para poner algunos votos, ¿o serán los presidenciables, los usados para mantener el poder regional en el congreso?
Colombiador.blogspot.com
lunes 2 de noviembre de 2009
EL MAL NEGOCIO DE LA INFLACIÓN BAJA, La República
EL MAL NEGOCIO DE LA INFLACIÓN BAJA
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiador.blogspot.com
camiloherrera@raddar.net
En sorprendente artículo, Angel Ubide presentó una tesis inesperada en El País de España este fin de semana: la inflación baja puede ser un mal negocio. La hipótesis surge de la pregunta “¿no habría sido todo mucho más fácil si la recesión hubiera llegado en un contexto de inflación, y por tanto tipos de interés, un poco más elevada?”, ya que se eliminó “el convencimiento de que la deflación japonesa era simplemente el fruto de una aplicación ineficiente, lenta e inadecuada de las recetas de política económica”, de la forma más dura: comprendiendo que una tasa de referencia cero no permite mucho movilidad de la política monetaria.
Estas reflexiones que están de boga en la Comunidad Europea, surgen de la imposibilidad de los bancos centrales de tomar acciones en el momento de la crisis financiera de 2.009, ya que los tipos de interés de referencia no pueden ser negativos, dejando a los banqueros sin dos opciones de acción según “el manual de política monetaria”, bajas de interés y compra de activos de riesgo.
Leyendo a Ubide, Investigador Visitante del Peterson Institute for International Economics, cabe reflexionar sobre tres grandes razones que golpearon a las economías mundiales y fueron mal entendidas por el mercado y dejaron a los bancos en escenarios deflacionarios o “japoneses”: (1) el aumento de los precios de los commodities en 2.006, 2.007 y 2.008 que causan una caída de los precios en 2.009, porque en las mediciones de inflación, alimentos pesa entre 15% y 40%; (2) el mensaje de crisis redujo la demanda de bienes finales y las empresas quedaron con inventarios, causando un fenómeno generalizado de promociones que, con interés bajos, rompieron los ciclos de consumo; (3) la falta de credibilidad del mercado en los mensajes de los bancos centrales y privados, por su responsabilidad en la crisis.
Estos tres choques eran previsibles y los conocíamos desde las deflaciones japonesas, pero la arrogancia de algunos banqueros centrales dejaron pasar las señales, como afirma Ubide.
Colombia no es la excepción. Seguramente la inflación de octubre será cercana a cero por la congelación del precio de la gasolina y la enorme cantidad de promociones en el mercado, causando que el acumulado de inflación en nueve meses sea de 2,2%, menos de la mitad de los últimos diez años observados. Esta situación conduce a lo inevitable: (1) bajos márgenes de los comerciantes en el cierre de año; (2) pocas utilidades del sector real en 2.009; (3) una presión inflacionaria en 2.010, ya que comparar precios de mercado contra promociones siempre será un dato mayor; (4) una larga temporada de navidad con pocas ventas en diciembre, porque comenzó en julio; (5) temporada escolar 2.010 desde noviembre de 2.009; demostrando el mal negocio de la inflación baja.
Estas situaciones no son controlables con medidas monetarias de bajas tasas de referencia o la compra de TES en el mercado. Se requiere prontamente una reducción de encajes para que se dé una caída en los interés de crédito de consumo, expansión de la base monetaria y una propuesta tributaria que permita liquidar inventarios de producción como gastos deducibles – a manera de emergencia económica – o de lo contrario, los productos que iban a ser exportados a los vecinos estos años inundarán aun más el mercado y no habrá nueva producción por varios meses, aumentando el desempleo y llevando al país a una encrucijada real del alma. Es momento de actuar.
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiador.blogspot.com
camiloherrera@raddar.net
En sorprendente artículo, Angel Ubide presentó una tesis inesperada en El País de España este fin de semana: la inflación baja puede ser un mal negocio. La hipótesis surge de la pregunta “¿no habría sido todo mucho más fácil si la recesión hubiera llegado en un contexto de inflación, y por tanto tipos de interés, un poco más elevada?”, ya que se eliminó “el convencimiento de que la deflación japonesa era simplemente el fruto de una aplicación ineficiente, lenta e inadecuada de las recetas de política económica”, de la forma más dura: comprendiendo que una tasa de referencia cero no permite mucho movilidad de la política monetaria.
Estas reflexiones que están de boga en la Comunidad Europea, surgen de la imposibilidad de los bancos centrales de tomar acciones en el momento de la crisis financiera de 2.009, ya que los tipos de interés de referencia no pueden ser negativos, dejando a los banqueros sin dos opciones de acción según “el manual de política monetaria”, bajas de interés y compra de activos de riesgo.
Leyendo a Ubide, Investigador Visitante del Peterson Institute for International Economics, cabe reflexionar sobre tres grandes razones que golpearon a las economías mundiales y fueron mal entendidas por el mercado y dejaron a los bancos en escenarios deflacionarios o “japoneses”: (1) el aumento de los precios de los commodities en 2.006, 2.007 y 2.008 que causan una caída de los precios en 2.009, porque en las mediciones de inflación, alimentos pesa entre 15% y 40%; (2) el mensaje de crisis redujo la demanda de bienes finales y las empresas quedaron con inventarios, causando un fenómeno generalizado de promociones que, con interés bajos, rompieron los ciclos de consumo; (3) la falta de credibilidad del mercado en los mensajes de los bancos centrales y privados, por su responsabilidad en la crisis.
Estos tres choques eran previsibles y los conocíamos desde las deflaciones japonesas, pero la arrogancia de algunos banqueros centrales dejaron pasar las señales, como afirma Ubide.
Colombia no es la excepción. Seguramente la inflación de octubre será cercana a cero por la congelación del precio de la gasolina y la enorme cantidad de promociones en el mercado, causando que el acumulado de inflación en nueve meses sea de 2,2%, menos de la mitad de los últimos diez años observados. Esta situación conduce a lo inevitable: (1) bajos márgenes de los comerciantes en el cierre de año; (2) pocas utilidades del sector real en 2.009; (3) una presión inflacionaria en 2.010, ya que comparar precios de mercado contra promociones siempre será un dato mayor; (4) una larga temporada de navidad con pocas ventas en diciembre, porque comenzó en julio; (5) temporada escolar 2.010 desde noviembre de 2.009; demostrando el mal negocio de la inflación baja.
Estas situaciones no son controlables con medidas monetarias de bajas tasas de referencia o la compra de TES en el mercado. Se requiere prontamente una reducción de encajes para que se dé una caída en los interés de crédito de consumo, expansión de la base monetaria y una propuesta tributaria que permita liquidar inventarios de producción como gastos deducibles – a manera de emergencia económica – o de lo contrario, los productos que iban a ser exportados a los vecinos estos años inundarán aun más el mercado y no habrá nueva producción por varios meses, aumentando el desempleo y llevando al país a una encrucijada real del alma. Es momento de actuar.
Etiquetas:
Consumo,
Inflación,
La República,
navidad,
Precios
SUBE Y BAJA DEL CONSUMO, La República
SUBE Y BAJA DEL CONSUMO
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Como lo afirmaba Elliot en su teoría de ondas, una tendencia bajista del mercado tiene un pico de crecimiento, una fase de ajuste con una nueva caída y el comienzo de la recuperación real del mercado.
Eso es lo que están experimentando los hogares en Colombia ante la sensación de la crisis económica. La caída del mercado comenzó en agosto de 2.006, con un rebote claro en el punto más bajo de desaceleración en abril de este año, y desde este punto hasta agosto se dio una clara recuperación que tiene como punto máximo septiembre y se volverá a desacelerar el consumo más o menos hasta febrero del siguiente año, y comenzar la recuperación antes de semana santa.
Este segundo rebote ocurre por las expectativas causadas por el mercado ante la cantidad de promociones y la incertidumbre de su capacidad de compra para navidad y la temporada escolar, ya que no hay claridad sobre el aumento de salario ni de la continuidad laboral, debido a que en octubre y noviembre se presentan la mayor cantidad de liquidación de puestos en las empresas.
Esta tendencia de consumo – que no es crisis ni recesión – es la clásica forma “w” que se ve en el modelo de Elliot sobre ajustes de mercado; esto ocurre porque ante una caída, las personas y las empresas buscan la forma de recuperarse y mercado reacciona pero rápidamente se crea una incertidumbre sobre la condición de la recuperación y se consumen los recursos más líquidos, por eso la tendencia se revierte, encontrando que el mercado tiene una inercia propia de recuperación y comienzan a aumentar los medios de pago, lo que causa la tendencia positiva de largo plazo, sino ocurre un choque de demanda o precios fuerte en el periodo.
Sin duda las promociones que se han dado durante todo el año han causado un fuerte cambio en el ciclo de precios y de consumo, porque han bajado los precios y la gente ha comprado cosas por fuera del momento esperado; de hecho ya las cifras muestran que muchos hogares han precomprado los regalos de navidad ante el boom promocional, lo que llevará a que el comercio muestre cifras bajas o incluso negativas en diciembre, y que quizá la misma temporada escolar comience desde diciembre con regalos para nietos y sobrinos.
Por esto la forma recuperar el consumo depende de las acciones del gobierno nacional para dar tranquilidad al mercado, anticipando las decisiones de salario mínimo o las primas de navidad, reduciendo así la incertidumbre y limpiando el horizonte para los hogares.
Por otra parte, el sector privado puedo aprovechar la situación: lanzar formatos pequeños del producto para mantenerse en el carrito, lanzar nuevos productos en navidad eliminando el efecto precompra navideña, premiar a sus empleados con bonos de compras, aprovechar los nuevos canales como la venta directa y el catalogo, y finalmente, rotando proveedores aprovechando las condiciones de mercado. Reduciendo costos, motivando al equipo y sorprendiendo a su consumidor.
Al final, no puede haber un ganador, porque se debe dar un efecto de suma cero, donde gobierno, industria y hogares pierdan un poco y ganen un poco, y así la recuperación del mercado interno será más rápida.
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Como lo afirmaba Elliot en su teoría de ondas, una tendencia bajista del mercado tiene un pico de crecimiento, una fase de ajuste con una nueva caída y el comienzo de la recuperación real del mercado.
Eso es lo que están experimentando los hogares en Colombia ante la sensación de la crisis económica. La caída del mercado comenzó en agosto de 2.006, con un rebote claro en el punto más bajo de desaceleración en abril de este año, y desde este punto hasta agosto se dio una clara recuperación que tiene como punto máximo septiembre y se volverá a desacelerar el consumo más o menos hasta febrero del siguiente año, y comenzar la recuperación antes de semana santa.
Este segundo rebote ocurre por las expectativas causadas por el mercado ante la cantidad de promociones y la incertidumbre de su capacidad de compra para navidad y la temporada escolar, ya que no hay claridad sobre el aumento de salario ni de la continuidad laboral, debido a que en octubre y noviembre se presentan la mayor cantidad de liquidación de puestos en las empresas.
Esta tendencia de consumo – que no es crisis ni recesión – es la clásica forma “w” que se ve en el modelo de Elliot sobre ajustes de mercado; esto ocurre porque ante una caída, las personas y las empresas buscan la forma de recuperarse y mercado reacciona pero rápidamente se crea una incertidumbre sobre la condición de la recuperación y se consumen los recursos más líquidos, por eso la tendencia se revierte, encontrando que el mercado tiene una inercia propia de recuperación y comienzan a aumentar los medios de pago, lo que causa la tendencia positiva de largo plazo, sino ocurre un choque de demanda o precios fuerte en el periodo.
Sin duda las promociones que se han dado durante todo el año han causado un fuerte cambio en el ciclo de precios y de consumo, porque han bajado los precios y la gente ha comprado cosas por fuera del momento esperado; de hecho ya las cifras muestran que muchos hogares han precomprado los regalos de navidad ante el boom promocional, lo que llevará a que el comercio muestre cifras bajas o incluso negativas en diciembre, y que quizá la misma temporada escolar comience desde diciembre con regalos para nietos y sobrinos.
Por esto la forma recuperar el consumo depende de las acciones del gobierno nacional para dar tranquilidad al mercado, anticipando las decisiones de salario mínimo o las primas de navidad, reduciendo así la incertidumbre y limpiando el horizonte para los hogares.
Por otra parte, el sector privado puedo aprovechar la situación: lanzar formatos pequeños del producto para mantenerse en el carrito, lanzar nuevos productos en navidad eliminando el efecto precompra navideña, premiar a sus empleados con bonos de compras, aprovechar los nuevos canales como la venta directa y el catalogo, y finalmente, rotando proveedores aprovechando las condiciones de mercado. Reduciendo costos, motivando al equipo y sorprendiendo a su consumidor.
Al final, no puede haber un ganador, porque se debe dar un efecto de suma cero, donde gobierno, industria y hogares pierdan un poco y ganen un poco, y así la recuperación del mercado interno será más rápida.
Etiquetas:
Consumidor,
Consumo,
Inflación,
La República,
navidad,
Precios
INFLEXIBILIDAD FISCAL, La República
INFLEXIBILIDAD FISCAL
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Entre más pasa el tiempo, menos agilidad tiene el gobierno nacional en materia fiscal. Todos sabemos que la Constitución Política y las leyes orgánicas y de presupuesto, mantienen el ejecutivo con bajo margen de maniobra, pero la asignación de vigencias futuras y los pactos de estabilidad fiscal con el sector privado, en adición a la deuda del gobierno, están llevando a que el presidente de Colombia en unos 10 años no sea más que un ejecutor, porque no podrá ni cambiar los impuestos ni tendrá presupuesto para su propia ejecución.
La firma de los tratados de libre comercio y de estabilidad fiscal de este gobierno, congelan las condiciones tributarias de muchos frentes de recaudo, y por ende la movilidad del gobierno en estos asuntos, al punto de poner a gatas a cualquier ministro de hacienda de hacer una reforma tributaria por una demanda de igualdad ante la Corte Constitucional.
Por el otro lado, el aumento en el endeudamiento externo, al punto de emitir bonos a 32 años para hacer financiamiento del actual plan nacional de desarrollo, causa que estemos vendiendo los logros no logrados para tener algunas metas en el presente; con las vigencias futuras definidas y una deuda de tales proporciones, sin duda los logros del corto plazo deberán ser estupendos para sostener el gasto futuro que viene.
Quizá en el esfuerzo de mantener la confianza inversionista, el presente gobierno se ha dedicado a hipotecar el futuro, con el supuesto de grandes ingresos en el medio plazo; desafortunadamente, nada indica que esto sea así, y por el contrario el gasto en infraestructura no se está ejecutando a tiempo para ser una medida anticíclica.
Hoy pensar en una reforma tributaria es casi imposible, ya que los muchos de los grandes contribuyentes tienen acuerdos de estabilidad fiscal o están en zonas francas, y el TLC con los Estados Unidos pende como una espada de Damocles mientras el presupuesto nacional pierde equilibrio.
Finalmente esto conllevará a lo inevitable: un estado con impuestos fijos y relativamente bajos a la industria, y una fuerte presión tributaria sobre la demanda o el contribuyente de clase media, con retenciones altas sin declaración de renta, IVA por encima del 16% y hasta nuevos impuestos como el patrimonio a personas naturales.
Todo esto conlleva en sí mismo un afán de crecimiento en el corto plazo limitando la expansión de largo plazo, al punto que si las cosas siguen así, un colombiano promedio estará pagando en impuestos cerca del 35% de su ingreso y las empresas menos del 20%. Evidentemente, este es el peor de los mundos.
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Entre más pasa el tiempo, menos agilidad tiene el gobierno nacional en materia fiscal. Todos sabemos que la Constitución Política y las leyes orgánicas y de presupuesto, mantienen el ejecutivo con bajo margen de maniobra, pero la asignación de vigencias futuras y los pactos de estabilidad fiscal con el sector privado, en adición a la deuda del gobierno, están llevando a que el presidente de Colombia en unos 10 años no sea más que un ejecutor, porque no podrá ni cambiar los impuestos ni tendrá presupuesto para su propia ejecución.
La firma de los tratados de libre comercio y de estabilidad fiscal de este gobierno, congelan las condiciones tributarias de muchos frentes de recaudo, y por ende la movilidad del gobierno en estos asuntos, al punto de poner a gatas a cualquier ministro de hacienda de hacer una reforma tributaria por una demanda de igualdad ante la Corte Constitucional.
Por el otro lado, el aumento en el endeudamiento externo, al punto de emitir bonos a 32 años para hacer financiamiento del actual plan nacional de desarrollo, causa que estemos vendiendo los logros no logrados para tener algunas metas en el presente; con las vigencias futuras definidas y una deuda de tales proporciones, sin duda los logros del corto plazo deberán ser estupendos para sostener el gasto futuro que viene.
Quizá en el esfuerzo de mantener la confianza inversionista, el presente gobierno se ha dedicado a hipotecar el futuro, con el supuesto de grandes ingresos en el medio plazo; desafortunadamente, nada indica que esto sea así, y por el contrario el gasto en infraestructura no se está ejecutando a tiempo para ser una medida anticíclica.
Hoy pensar en una reforma tributaria es casi imposible, ya que los muchos de los grandes contribuyentes tienen acuerdos de estabilidad fiscal o están en zonas francas, y el TLC con los Estados Unidos pende como una espada de Damocles mientras el presupuesto nacional pierde equilibrio.
Finalmente esto conllevará a lo inevitable: un estado con impuestos fijos y relativamente bajos a la industria, y una fuerte presión tributaria sobre la demanda o el contribuyente de clase media, con retenciones altas sin declaración de renta, IVA por encima del 16% y hasta nuevos impuestos como el patrimonio a personas naturales.
Todo esto conlleva en sí mismo un afán de crecimiento en el corto plazo limitando la expansión de largo plazo, al punto que si las cosas siguen así, un colombiano promedio estará pagando en impuestos cerca del 35% de su ingreso y las empresas menos del 20%. Evidentemente, este es el peor de los mundos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
