Domingo 31 de Agosto de 2008
Consumiendo
RUSHOHOLICS
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Algunos días parece que el sentimos que el tiempo es un bien escaso y que toca aprovecharlo lo máximo posible, y comenzamos a programar nuestro día para hacer de manera paralela muchas cosas con el fin de obtener la mayor cantidad de logros en tan sólo 18 horas. Así somos los rushoholics, según Alvin Tofflen en su libro “La Revolución de la Riqueza”, personas que somos adictas a la prisa, a hacer todo ya, porque simplemente no hay tiempo.
Esto se ve en lo cotidiano en pequeñas cosas: mientras nos bañamos ponemos a hacer el café, prendemos el computador para descargar los correos electrónicos y escuchamos noticias, mientras manejamos vamos hablando por teléfono con un cliente o proveedor para definir que debemos tener para ese mismo día; cuando llegamos a la oficina entramos a la primera reunión de día, donde contestamos correos electrónicos y mensajes de texto.
Así el colombiano promedio trabaja más de 9 horas, donde los hombres trabajamos 9,3 y las mujeres 8,8; los trabajadores de más de 45 años trabajan más de 9 horas y media, y los nuevos ejecutivos ya superan las nueve horas de trabajo, donde ni siquiera las personas en edad de ser nuevos padres (25 a 35 años) reducen su ritmo laboral.
Sin duda esta medición sólo muestra el tiempo de trabajo, pero si suponemos que a medida que las condiciones tecnológicas aumentan se pueden escalar las tareas, las generaciones tecnológicas nos demuestran que hoy en un día de trabajo, se pueden ejecutar hasta 3,5 días de trabajo, llevando a las empresas a tener en un mes, cerca de dos meses de labores efectuadas.
Esto conlleva serios problemas de calidad de vida, porque el tiempo de descanso de los empleados no alcanza a liberar el estrés de esta velocidad, al punto, que los fines de semana estos empleados comienzan a comportarse igual: salen a lavar su carro, mientas escuchan radio y leen un libro o un texto de la oficina. Lo que muestra que la capacidad de trabajar va a 350 kilómetros por hora gracias a la tecnología, mientras el descanso no logra los 50 km/h, lo que desemboca en la aparición del contrapeso del trabajo acelerado: el estrés. Y para eso lo único es meterle freno al carro de la productividad.
domingo, 31 de agosto de 2008
¿JUSTICIA? - el Nuevo Siglo
Sábado 30 de Agosto de 2008
Asimetrías
¿JUSTICIA?
Por Camilo Herrera Mora
La última semana el poder de la justicia ha sido la noticia del día, desde los juzgados del circuito hasta las altas cortes; todo parece indicar que la intocable justicia comienza a debilitarse en si misma al cometer errores que le pueden costar la falta de legitimidad y la pérdida de credibilidad.
Dos jueces de garantías, haciendo caso textual de las normas del sistema penal acusatorio dejan libres a dos delincuentes por un posible error de los fiscales o de la policía, en vez de haber tomado medidas de aseguramiento como si lo hacen con congresistas, que al final por falta de pruebas tienen que dejar en libertad; en adición a esto, las altas cortes se ve a gatas para demostrar que no tienen vínculos ni posición política, cuando acometen acciones políticas contra la Presidencia de la República, olvidando el debido proceso.
Entonces los jueces de garantías sobredimensionan el debido proceso en el sistema procesal penal, mientras las altas cortes señalan y condenan en los medios a personas e instituciones; esto desemboca en problemas sociales tan complejos como el linchamiento de un ladrón de taxi o la ostracización a que es sometida la familia del presunto violador capturado.
La justicia no puede ser política ni exageradamente rígida. La justicia no es infalible, ni es la última palabra. Sin lugar a dudas la política en Colombia tiene serios problemas, pero no por esto la justicia es la verdad revelada y mucho menos cuando los vínculos políticos y familiares reinan en el ambiente. La justicia no es un sector ejemplar, recordemos que se dan el lujo de cerrar los servicios de los juzgados en horarios únicos en el sector público.
Los jueces deben devolverle urgentemente la potestad a la justicia, porque la impunidad en que vivimos tiene mucho que ver con los errores de esta rama del poder y bajo el manto de las togas de la intocabilidad no pasa nada, porque es difícil pedir justicia cuando esta no está siendo justa.
Colombianada: este tema de la falta de credibilidad de la justicia llega a un punto tal que los equipos de fútbol que pierden un partido, le están hechando la culpa a los árbitros y no a los jugadores o a los esquemas planteados.
Colombiador.blogspot.com
Asimetrías
¿JUSTICIA?
Por Camilo Herrera Mora
La última semana el poder de la justicia ha sido la noticia del día, desde los juzgados del circuito hasta las altas cortes; todo parece indicar que la intocable justicia comienza a debilitarse en si misma al cometer errores que le pueden costar la falta de legitimidad y la pérdida de credibilidad.
Dos jueces de garantías, haciendo caso textual de las normas del sistema penal acusatorio dejan libres a dos delincuentes por un posible error de los fiscales o de la policía, en vez de haber tomado medidas de aseguramiento como si lo hacen con congresistas, que al final por falta de pruebas tienen que dejar en libertad; en adición a esto, las altas cortes se ve a gatas para demostrar que no tienen vínculos ni posición política, cuando acometen acciones políticas contra la Presidencia de la República, olvidando el debido proceso.
Entonces los jueces de garantías sobredimensionan el debido proceso en el sistema procesal penal, mientras las altas cortes señalan y condenan en los medios a personas e instituciones; esto desemboca en problemas sociales tan complejos como el linchamiento de un ladrón de taxi o la ostracización a que es sometida la familia del presunto violador capturado.
La justicia no puede ser política ni exageradamente rígida. La justicia no es infalible, ni es la última palabra. Sin lugar a dudas la política en Colombia tiene serios problemas, pero no por esto la justicia es la verdad revelada y mucho menos cuando los vínculos políticos y familiares reinan en el ambiente. La justicia no es un sector ejemplar, recordemos que se dan el lujo de cerrar los servicios de los juzgados en horarios únicos en el sector público.
Los jueces deben devolverle urgentemente la potestad a la justicia, porque la impunidad en que vivimos tiene mucho que ver con los errores de esta rama del poder y bajo el manto de las togas de la intocabilidad no pasa nada, porque es difícil pedir justicia cuando esta no está siendo justa.
Colombianada: este tema de la falta de credibilidad de la justicia llega a un punto tal que los equipos de fútbol que pierden un partido, le están hechando la culpa a los árbitros y no a los jugadores o a los esquemas planteados.
Colombiador.blogspot.com
jueves, 28 de agosto de 2008
LLEGO EL SIGLO XXI - La República
LLEGO EL SIGLO XXI
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de Raddar
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Especial para La República
Se dice que el siglo XX fue un siglo corto, que comenzó el 1.917 con la revolución bolchevique y que finalizó en 1.989 con la caída del muro de Berlín. Creo que el siglo XXI comenzó en 1.992 con el lanzamiento de las pruebas de la internet en los Estados Unidos, pero entonces nos veríamos avocados a considerar que el siglo XX es el siglo de la televisión que comenzó en 1.928, y olvidar que si bien el siglo XX fue el siglo de la polaridad capitalista – comunista, Estados Unidos fue el poder en el tiempo.
Si aceptamos que el siglo XXI será el siglo de la internet, y de las comunicaciones, con sus debidas implicaciones de la reducción del tiempo y el espacio, la contracción de las interacciones sociales y la universalización del conocimiento, y por ende, la crisis sobre las verdades y las informaciones a medias, sin lugar a dudas el siglo XXI es el siglo de China.
China, que comenzó el siglo en 2.005 con su participación total en la Organización Mundial de Comercio, generando desde esa fecha efectos de aumento de demanda tales, que en los últimos 20 meses hemos sentido el choche inflacionario atípico más grande de la historia. Esa civilización, que conllevará una nueva polaridad entre capitalismo social y comunismo de libre mercado, tiene más historia que la nuestra y aprovecho sabiamente los olímpicos para hacer su presentación al mundo, recordándole que son inmensos, que les debemos los grandes inventos de la historia y que son capaces de hacer muchas cosas mejor que nosotros.
Al mencionar el capitalismo social y el comunismo de libre mercado, me refiero a lo que ya está comenzando a ocurrir en el mundo ante la entrada de la economía asiática al mercado. Los países del capitalismo salvaje como Estados Unidos y Europa, comenzaron a producir en China aprovechando el dumping laboral causado por las bajas regulaciones y los costos fijos de operación, lo que desembocó en un problema de empleo en los países desarrollados, desembocando en una posición mundial contra la mano de obra asiática, llevando al mercado a un capitalismo social, como bien Marx lo había predicho en su materialismo dialéctico. Por otra parte, China recibe cada vez más flujos de capital y la capacidad de compra del mercado y la importación de modelos de consumo y estilo de vida, lo que conduce a un mayor deseo de compra y de nuevas necesidades por parte de la población, llevando a que los salarios comiencen a subir lentamente, apoyados en otras variables como falta de mano de obra calificada y escases de capacidad productiva en ciertos frentes.
Entonces el siglo XXI será testigo oculto de la centralización de las ideologías económicas, hacia un punto de equilibrio donde las personas serán lo importante y por ende su salario y capacidad de compra serán el eje fundamental del debate; esto se dará en gran medida por el aumento del conocimiento y el acceso a la información, lo que llevará a las sociedades a estar mucho más involucradas en el temática diaria y efectuando una “accountability” de mercado sin precedentes.
Más allá de darle la razón a Marx y reflexionar sobre la nueva ola que Toffler estará pensando, es más importante comprender que el consumidor será otro: será un consumidor muy preocupado por el cómo se hicieron las cosas, llevando la cadena de producción a su mismo estado de satisfacción, y por esto seguramente se involucrará políticamente en la toma de acciones contra empresas, marcas y naciones que violen o se aprovechen de las reglas de juego. Y esto se dará porque el siglo XXI es el siglo de China, de la Internet, pero también del agua y del petróleo, los cuales son escasos y serán el eje del poder mundo.
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de Raddar
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Especial para La República
Se dice que el siglo XX fue un siglo corto, que comenzó el 1.917 con la revolución bolchevique y que finalizó en 1.989 con la caída del muro de Berlín. Creo que el siglo XXI comenzó en 1.992 con el lanzamiento de las pruebas de la internet en los Estados Unidos, pero entonces nos veríamos avocados a considerar que el siglo XX es el siglo de la televisión que comenzó en 1.928, y olvidar que si bien el siglo XX fue el siglo de la polaridad capitalista – comunista, Estados Unidos fue el poder en el tiempo.
Si aceptamos que el siglo XXI será el siglo de la internet, y de las comunicaciones, con sus debidas implicaciones de la reducción del tiempo y el espacio, la contracción de las interacciones sociales y la universalización del conocimiento, y por ende, la crisis sobre las verdades y las informaciones a medias, sin lugar a dudas el siglo XXI es el siglo de China.
China, que comenzó el siglo en 2.005 con su participación total en la Organización Mundial de Comercio, generando desde esa fecha efectos de aumento de demanda tales, que en los últimos 20 meses hemos sentido el choche inflacionario atípico más grande de la historia. Esa civilización, que conllevará una nueva polaridad entre capitalismo social y comunismo de libre mercado, tiene más historia que la nuestra y aprovecho sabiamente los olímpicos para hacer su presentación al mundo, recordándole que son inmensos, que les debemos los grandes inventos de la historia y que son capaces de hacer muchas cosas mejor que nosotros.
Al mencionar el capitalismo social y el comunismo de libre mercado, me refiero a lo que ya está comenzando a ocurrir en el mundo ante la entrada de la economía asiática al mercado. Los países del capitalismo salvaje como Estados Unidos y Europa, comenzaron a producir en China aprovechando el dumping laboral causado por las bajas regulaciones y los costos fijos de operación, lo que desembocó en un problema de empleo en los países desarrollados, desembocando en una posición mundial contra la mano de obra asiática, llevando al mercado a un capitalismo social, como bien Marx lo había predicho en su materialismo dialéctico. Por otra parte, China recibe cada vez más flujos de capital y la capacidad de compra del mercado y la importación de modelos de consumo y estilo de vida, lo que conduce a un mayor deseo de compra y de nuevas necesidades por parte de la población, llevando a que los salarios comiencen a subir lentamente, apoyados en otras variables como falta de mano de obra calificada y escases de capacidad productiva en ciertos frentes.
Entonces el siglo XXI será testigo oculto de la centralización de las ideologías económicas, hacia un punto de equilibrio donde las personas serán lo importante y por ende su salario y capacidad de compra serán el eje fundamental del debate; esto se dará en gran medida por el aumento del conocimiento y el acceso a la información, lo que llevará a las sociedades a estar mucho más involucradas en el temática diaria y efectuando una “accountability” de mercado sin precedentes.
Más allá de darle la razón a Marx y reflexionar sobre la nueva ola que Toffler estará pensando, es más importante comprender que el consumidor será otro: será un consumidor muy preocupado por el cómo se hicieron las cosas, llevando la cadena de producción a su mismo estado de satisfacción, y por esto seguramente se involucrará políticamente en la toma de acciones contra empresas, marcas y naciones que violen o se aprovechen de las reglas de juego. Y esto se dará porque el siglo XXI es el siglo de China, de la Internet, pero también del agua y del petróleo, los cuales son escasos y serán el eje del poder mundo.
sábado, 23 de agosto de 2008
NO HAY QUIEN VENDA - El Espectador
Domingo 24 de Agosto de 2008
Consumiendo
NO HAY QUIEN VENDA
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiador.blogspot.com
camiloherrera@raddar.net
El consumo en Colombia tiene un cuello de botella muy complicado: los vendedores. Cuando un consumidor llega a un almacén, casi siempre tiene certeza sobre lo que quiere, pero cuando debe escoger entra en un problema, que casi nunca se soluciona, porque el vendedor no sabe lo que está vendiendo.
El vendedor en Colombia cae en una serie de trampas muy complicadas. Cuando la empresa le muestra a los vendedores los nuevos productos, el vendedor opina sobre que producto se vende o no según la rotación que ha conocido de productos viejos, porque cree que por ser vendedor hace años, conoce al consumidor; por otra parte, es común que los almacenes trabajen por comisiones de venta, por eso el vendedor intentará que usted compre lo más caro, y no lo que necesariamente necesita; igualmente, no tienen la paciencia que se necesita para atender a un cliente que sea realmente que necesita.
Y la verdad es que la culpa no es del vendedor sino de la empresa, que como mínimo debería darle un pequeño manual por producto a cada uno de sus vendedores, para que puedan solucionar las dudas y atender al cliente de una manera eficiente.
Si no cree lo que le digo, lo invito a que vaya a comprar frutas o verduras a un supermercado, y pregúntele a los vendedores si la fruta está fresca o no, y que cómo hace usted para saber si estas están a punto de ser consumidas; o si se quiere divertir más, interrogue a una impulsadora de un producto nuevo en el mismo punto de venta.
Hoy, si usted desea comprar ropa o calzado, los vendedores no están capacitados para ofrecerle lo que usted busca, ni siquiera los gerentes de los puntos de venta - a diferencia claro esta de los vendedores de librerías y disqueras; curiosamente, un tendero, un carnicero, un droguista y hasta un vendedor ambulante saben más y saben venderlo.
Como consumidores nos hemos acostumbrado a ser “autovendedores”, siendo cliente y vendedor al mismo tiempo, y esto es muy claro cuando compramos en los supermercados y sufrimos de llamado “pánico de góndola”, cuando buscamos unas galletas ricas que no hayamos probado, y nos encontramos más de 40 marcas en un sin número de presentaciones.
El consumidor sabe que quiere pero no con exactitud y el vendedor lo que quiere es vender para comisionar o cumplir con su trabajo, así la leyes de oferta y demanda se reescriben en el mercado colombiano, donde el precio le prima al vendedor y la imagen al comprador : Ley de demanda, “quiero algo pero no se qué, pero que sea el más barato y de lo mejor”, y la ley de oferta, “ a este le vendo lo más caro, y lo saco rápido de la tienda”; difícil el escenario de mercado, donde la experiencia de compra, casi siempre es un desastre.
Consumiendo
NO HAY QUIEN VENDA
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiador.blogspot.com
camiloherrera@raddar.net
El consumo en Colombia tiene un cuello de botella muy complicado: los vendedores. Cuando un consumidor llega a un almacén, casi siempre tiene certeza sobre lo que quiere, pero cuando debe escoger entra en un problema, que casi nunca se soluciona, porque el vendedor no sabe lo que está vendiendo.
El vendedor en Colombia cae en una serie de trampas muy complicadas. Cuando la empresa le muestra a los vendedores los nuevos productos, el vendedor opina sobre que producto se vende o no según la rotación que ha conocido de productos viejos, porque cree que por ser vendedor hace años, conoce al consumidor; por otra parte, es común que los almacenes trabajen por comisiones de venta, por eso el vendedor intentará que usted compre lo más caro, y no lo que necesariamente necesita; igualmente, no tienen la paciencia que se necesita para atender a un cliente que sea realmente que necesita.
Y la verdad es que la culpa no es del vendedor sino de la empresa, que como mínimo debería darle un pequeño manual por producto a cada uno de sus vendedores, para que puedan solucionar las dudas y atender al cliente de una manera eficiente.
Si no cree lo que le digo, lo invito a que vaya a comprar frutas o verduras a un supermercado, y pregúntele a los vendedores si la fruta está fresca o no, y que cómo hace usted para saber si estas están a punto de ser consumidas; o si se quiere divertir más, interrogue a una impulsadora de un producto nuevo en el mismo punto de venta.
Hoy, si usted desea comprar ropa o calzado, los vendedores no están capacitados para ofrecerle lo que usted busca, ni siquiera los gerentes de los puntos de venta - a diferencia claro esta de los vendedores de librerías y disqueras; curiosamente, un tendero, un carnicero, un droguista y hasta un vendedor ambulante saben más y saben venderlo.
Como consumidores nos hemos acostumbrado a ser “autovendedores”, siendo cliente y vendedor al mismo tiempo, y esto es muy claro cuando compramos en los supermercados y sufrimos de llamado “pánico de góndola”, cuando buscamos unas galletas ricas que no hayamos probado, y nos encontramos más de 40 marcas en un sin número de presentaciones.
El consumidor sabe que quiere pero no con exactitud y el vendedor lo que quiere es vender para comisionar o cumplir con su trabajo, así la leyes de oferta y demanda se reescriben en el mercado colombiano, donde el precio le prima al vendedor y la imagen al comprador : Ley de demanda, “quiero algo pero no se qué, pero que sea el más barato y de lo mejor”, y la ley de oferta, “ a este le vendo lo más caro, y lo saco rápido de la tienda”; difícil el escenario de mercado, donde la experiencia de compra, casi siempre es un desastre.
EXPLICACIONES - El Nuevo Siglo
Sábado 23 de Agosto de 2008
Asimetrías
EXPLICACIONES
Por Camilo Herrera Mora
¿Por qué se uso el logo de la Cruz Roja en el operativo de rescate de secuestrados?, ¿Por qué se extraditaron a los jefes paramilitares , ¿Por qué liberan a los congresistas por falta de pruebas?, es más, ¿Por qué los detuvieron sin pruebas sólidas?, ¿Por qué se dice que la corte presiona por resultados?, ¿Por qué Uribe le sigue dando pantalla a Piedad y a Petro?, ¿por qué siguen escuchando a Yidis Medina si al parecer no tiene pruebas?
¿Por qué Nicaragua sigue asilando guerrilleros de las FARC?, ¿Por qué arrestaron militares colombianos en Venezuela?, ¿Por qué estaban en Venezuela?, ¿Por qué estamos pensando en llevar militares a Afganistán?, ¿Por qué los computadores de Reyes se silenciaron?
¿Por qué no abrimos las exportaciones agrícolas y controlamos la inflación?, ¿Por qué se hace un recorte de gasto público tan bajo?, ¿Por qué la leche sin pasteurizar es dañina?, ¿Por qué no se aplica la tabla de fletes?, ¿Por qué no se ha chatarrizado?, ¿Por qué el presidente se enfrenta la Banco de la república?, ¿Por qué las motos no tiene pico y placa?, ¿Por qué somos más globalizadores que los globalizadores?
¿Por qué le toca al ministro de protección social decirle al director de la nueva EPS que las cosas no van bien?, ¿Por qué los independientes aún no pueden hacer sus pagos de seguridad social?, ¿Por qué los medios de comunicación hacen la tarea de la contraloría y la procuraduría?, ¿Por qué la ciudadanía aguanta todo esto?
¿Por qué el ministro de defensa y el alcalde no trabajan por la ciudad?, ¿Por qué no aceptamos que las ciudades necesitan nuevas estrategias de seguridad?, ¿Por qué no vemos que el crimen y el terrorismo se confunden y urbanizan?, ¿Por qué el vicepresidente dice que quiere ser alcalde?, ¿Por qué nos seguimos preguntando si Uribe va por la reelección?; La verdad, no me sorprende que en este momento de explicaciones, abunden los silencios.
Colombianada: y al final, cualquiera puede acusar a cualquiera, y se condena previa condena a un sospechoso, y la prensa lo destroza.
Colombiador.blogspot.com
Asimetrías
EXPLICACIONES
Por Camilo Herrera Mora
¿Por qué se uso el logo de la Cruz Roja en el operativo de rescate de secuestrados?, ¿Por qué se extraditaron a los jefes paramilitares , ¿Por qué liberan a los congresistas por falta de pruebas?, es más, ¿Por qué los detuvieron sin pruebas sólidas?, ¿Por qué se dice que la corte presiona por resultados?, ¿Por qué Uribe le sigue dando pantalla a Piedad y a Petro?, ¿por qué siguen escuchando a Yidis Medina si al parecer no tiene pruebas?
¿Por qué Nicaragua sigue asilando guerrilleros de las FARC?, ¿Por qué arrestaron militares colombianos en Venezuela?, ¿Por qué estaban en Venezuela?, ¿Por qué estamos pensando en llevar militares a Afganistán?, ¿Por qué los computadores de Reyes se silenciaron?
¿Por qué no abrimos las exportaciones agrícolas y controlamos la inflación?, ¿Por qué se hace un recorte de gasto público tan bajo?, ¿Por qué la leche sin pasteurizar es dañina?, ¿Por qué no se aplica la tabla de fletes?, ¿Por qué no se ha chatarrizado?, ¿Por qué el presidente se enfrenta la Banco de la república?, ¿Por qué las motos no tiene pico y placa?, ¿Por qué somos más globalizadores que los globalizadores?
¿Por qué le toca al ministro de protección social decirle al director de la nueva EPS que las cosas no van bien?, ¿Por qué los independientes aún no pueden hacer sus pagos de seguridad social?, ¿Por qué los medios de comunicación hacen la tarea de la contraloría y la procuraduría?, ¿Por qué la ciudadanía aguanta todo esto?
¿Por qué el ministro de defensa y el alcalde no trabajan por la ciudad?, ¿Por qué no aceptamos que las ciudades necesitan nuevas estrategias de seguridad?, ¿Por qué no vemos que el crimen y el terrorismo se confunden y urbanizan?, ¿Por qué el vicepresidente dice que quiere ser alcalde?, ¿Por qué nos seguimos preguntando si Uribe va por la reelección?; La verdad, no me sorprende que en este momento de explicaciones, abunden los silencios.
Colombianada: y al final, cualquiera puede acusar a cualquiera, y se condena previa condena a un sospechoso, y la prensa lo destroza.
Colombiador.blogspot.com
CON LA VARA QUE MIDAS… - Revista P&M
CON LA VARA QUE MIDAS…
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de Raddar
Colombiador.blogspot.com
Especial para P&M
… serás medido. Las mediciones de medios de comunicación están siendo victimas de sus objetivos.
Cuando llego EGM (modelo español) a Colombia, fueron los medios de comunicación quienes decidieron financiarlo con el objetivo de tener un medio imparcial de medición de audiencias para la oferta de espacios publicitarios; paso seguido llego IBOPE (modelo brasileño) que entró a hacer lo mismo en televisión, pero siendo un tanto más independiente al ser un servicio privado que vende su información. Esto ha presiono a que las mediciones de audiencia deban ser más profundas y detalladas, lo que desembocó la aparición del TGI (modelo británico), el cual no logró tener una buena aceptación como medición de medios, pero si de hábitos de consumo.
Hoy el internet permite hacer una medición exacta y científica de las personas que navegan en los sitios, llegan a niveles de detalle de la audiencia, siendo el comienzo del futuro inminente: la internet en televisión digital. Servicio donde no sólo se sabrá quién esta viendo algún canal en particular, sino que podrán hacer compras en línea en tiempo real con la emisión en la “caja chica”, perfeccionando el servicio de televentas.
Ante este escenario, las mediciones comienzan a posicionarse para el juego del futuro y esto causa crisis en los medios, porque las causas persiguen sus consecuencias. Hoy, creemos que las mediciones de medios son para vender publicidad y siendo el sistema así concebido, un cambio en las mediciones conlleva a fuerte golpes de ingresos en los medios. Ese es el error, el objetivo de medir los medios no debe ser vender publicidad, sino comprender que consumimos, cuando consumimos, y que no consumimos. Lo importante no es el share de un canal a cierta hora, sino el histórico del rating de un programa para ver si se consume o no, bien sea porque ya no gusta o esta siendo “castigado” por la audiencia. Eso es lo importante.
Un ejemplo claro de esto son las mediciones de consumo de radio. Estas se hacen cada seis meses, para saber si las personas siguen escuchando las mismas frecuencias, y sobre esto se define la pauta.
La gran diferencia esta en que la radio (mucho más vieja que la televisión y la internet) comprende que la medición de audiencia es importante para comprender, pero no para vender; porque la forma de vender es lograr ideas publicitarias que realmente vendan el producto que se promociona: eventos juveniles, entregas de discos, libros, ropa, comunidades virtuales – donde la radio se apoya en la internet para asegurar su futuro.
Hoy, escuchamos con sorpresa, que los canales privados se sorprenden porque la medición de IBOPE incluya los canales internacionales, porque estos ya pueden ser cerca del 20% del share; sin duda tienen toda la razón en su crítica sobre el tamaño de la muestra para medir tantos canales (ya que la muestra funciona para medir menos canales) y también en que la medición histórica debería haber registrado el cambio desde hace tiempo, como es obvio. Pero el fondo del debate esta en la entrada del nuevo(s) canal privado al espectro. Porque esto sin duda partirá la torta publicitaria y esta ya ha sido golpeada por la pauta en canales internacionales.
Como usted ya pudo haber comprendido, ese es el punto. Si la medición es para ofrecer espacios de pauta, la medición esta condenada en si misma. No es deber de una medición decir donde se debe pautar, es deber de la empresa saber quien lo consume y a quien le debe vender. La publicidad es en si misma un aporte complementario de contenido: por eso en horario infantil vemos publicidad de juguetes y en la noche vemos publicidad de bebidas alcohólicas. Pero en este punto la publicidad y las agencias de medios han dejado pasar muchas oportunidades, por ejemplo, aquella audiencia que ve programas de opinión de noche, nunca se les ha ofrecido periódicos, revistas, libros o conferencias especializadas, pese a saber quien es su audiencia.
Esto lleva a que las centrales de medios puedan llegar a su fin y arrastren las mediciones en este camino; simplemente porque no usamos las cosas para lo que son. Las mediciones deben hablar de tipos de audiencia y las centrales deben vender información a estas audiencias, por el contrario, las mediciones miden audiencias y las agencias venden paquetes de marcas a grueso de la población. Este juego conlleva a que la inversión publicitaria no sea efectiva más que para mantener el top of mind de las marcas, y que el BTL y las comunidades virtuales, el internet y los call center sean quienes se contacten con los consumidores y los hagan comprar y los lleven a la fidelidad.
Pero igual, las mediciones seguirán siendo para medir audiencias, las centrales venderan bloques publicitarios, mientras los nuevos medios dominan a los nuevos consumidores. Por eso algunos hemos hecho mediciones diferentes, pasando de la pregunta, ¿Qué canal ve?, a preguntas como, ¿qué canal ve y que cosas compra?, porque las empresas lo que quieren es vender más y conectarse con su consumidor, no salir en televisión.
Es decir, la radio va ganando, la televisión va perdiendo y el internet nos da la línea de prospectiva. ¿Por cierto, mientras lee esto, que le gustaría tomar?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de Raddar
Colombiador.blogspot.com
Especial para P&M
… serás medido. Las mediciones de medios de comunicación están siendo victimas de sus objetivos.
Cuando llego EGM (modelo español) a Colombia, fueron los medios de comunicación quienes decidieron financiarlo con el objetivo de tener un medio imparcial de medición de audiencias para la oferta de espacios publicitarios; paso seguido llego IBOPE (modelo brasileño) que entró a hacer lo mismo en televisión, pero siendo un tanto más independiente al ser un servicio privado que vende su información. Esto ha presiono a que las mediciones de audiencia deban ser más profundas y detalladas, lo que desembocó la aparición del TGI (modelo británico), el cual no logró tener una buena aceptación como medición de medios, pero si de hábitos de consumo.
Hoy el internet permite hacer una medición exacta y científica de las personas que navegan en los sitios, llegan a niveles de detalle de la audiencia, siendo el comienzo del futuro inminente: la internet en televisión digital. Servicio donde no sólo se sabrá quién esta viendo algún canal en particular, sino que podrán hacer compras en línea en tiempo real con la emisión en la “caja chica”, perfeccionando el servicio de televentas.
Ante este escenario, las mediciones comienzan a posicionarse para el juego del futuro y esto causa crisis en los medios, porque las causas persiguen sus consecuencias. Hoy, creemos que las mediciones de medios son para vender publicidad y siendo el sistema así concebido, un cambio en las mediciones conlleva a fuerte golpes de ingresos en los medios. Ese es el error, el objetivo de medir los medios no debe ser vender publicidad, sino comprender que consumimos, cuando consumimos, y que no consumimos. Lo importante no es el share de un canal a cierta hora, sino el histórico del rating de un programa para ver si se consume o no, bien sea porque ya no gusta o esta siendo “castigado” por la audiencia. Eso es lo importante.
Un ejemplo claro de esto son las mediciones de consumo de radio. Estas se hacen cada seis meses, para saber si las personas siguen escuchando las mismas frecuencias, y sobre esto se define la pauta.
La gran diferencia esta en que la radio (mucho más vieja que la televisión y la internet) comprende que la medición de audiencia es importante para comprender, pero no para vender; porque la forma de vender es lograr ideas publicitarias que realmente vendan el producto que se promociona: eventos juveniles, entregas de discos, libros, ropa, comunidades virtuales – donde la radio se apoya en la internet para asegurar su futuro.
Hoy, escuchamos con sorpresa, que los canales privados se sorprenden porque la medición de IBOPE incluya los canales internacionales, porque estos ya pueden ser cerca del 20% del share; sin duda tienen toda la razón en su crítica sobre el tamaño de la muestra para medir tantos canales (ya que la muestra funciona para medir menos canales) y también en que la medición histórica debería haber registrado el cambio desde hace tiempo, como es obvio. Pero el fondo del debate esta en la entrada del nuevo(s) canal privado al espectro. Porque esto sin duda partirá la torta publicitaria y esta ya ha sido golpeada por la pauta en canales internacionales.
Como usted ya pudo haber comprendido, ese es el punto. Si la medición es para ofrecer espacios de pauta, la medición esta condenada en si misma. No es deber de una medición decir donde se debe pautar, es deber de la empresa saber quien lo consume y a quien le debe vender. La publicidad es en si misma un aporte complementario de contenido: por eso en horario infantil vemos publicidad de juguetes y en la noche vemos publicidad de bebidas alcohólicas. Pero en este punto la publicidad y las agencias de medios han dejado pasar muchas oportunidades, por ejemplo, aquella audiencia que ve programas de opinión de noche, nunca se les ha ofrecido periódicos, revistas, libros o conferencias especializadas, pese a saber quien es su audiencia.
Esto lleva a que las centrales de medios puedan llegar a su fin y arrastren las mediciones en este camino; simplemente porque no usamos las cosas para lo que son. Las mediciones deben hablar de tipos de audiencia y las centrales deben vender información a estas audiencias, por el contrario, las mediciones miden audiencias y las agencias venden paquetes de marcas a grueso de la población. Este juego conlleva a que la inversión publicitaria no sea efectiva más que para mantener el top of mind de las marcas, y que el BTL y las comunidades virtuales, el internet y los call center sean quienes se contacten con los consumidores y los hagan comprar y los lleven a la fidelidad.
Pero igual, las mediciones seguirán siendo para medir audiencias, las centrales venderan bloques publicitarios, mientras los nuevos medios dominan a los nuevos consumidores. Por eso algunos hemos hecho mediciones diferentes, pasando de la pregunta, ¿Qué canal ve?, a preguntas como, ¿qué canal ve y que cosas compra?, porque las empresas lo que quieren es vender más y conectarse con su consumidor, no salir en televisión.
Es decir, la radio va ganando, la televisión va perdiendo y el internet nos da la línea de prospectiva. ¿Por cierto, mientras lee esto, que le gustaría tomar?
Etiquetas:
Mediciones,
Revista Publicidad y Mercadeo
lunes, 18 de agosto de 2008
¿HEMOS CAMBIADO? - El Espectador
Domingo 17 de Agosto de 2008
Consumiendo
¿HEMOS CAMBIADO?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiador.blogspot.com
camiloherrera@raddar.net
Hoy la inflación comienza a complicarnos la capacidad de compra de alimentos y ya la UVR comienza a mostrar que los costos de vivienda volverán a subir. La comida, la vivienda y el vestido son gastos que defendemos porque estas tres condiciones nos dan lo mínimo de condiciones básicas para vivir y es donde se aprecia si una persona o un país han mejorado su situación económica.
Si una persona asigna un porcentaje muy grande de su gasto en alimentos, se entiende que su nivel de ingreso es bajo y que no tiene la libertad de comprar otras cosas, como es el caso del colombiano de ingresos bajos que asigna 40 de cada 100 pesos a alimentos, mientras los de ingresos altos asignan 15 de 100.
Esto ha mejorado rotundamente. Hace 70 años, según un estudio de 1.937 recordado por Don Carlos Lleras Restrepo en su defensa de la estadística nacional, 65 de 100 pesos se destinaban a alimentos y 22 de 100 a vivienda. Hoy gastamos mucho menos en comida, ya que hemos mejorado nuestro ingreso y las oportunidades de compra han mejorado mucho.
Más allá de lo histórico del dato, que demuestra que en 70 años puede que hayamos mejorado casi el doble en nuestras necesidades básica, lo realmente llamativo es que los costos del mantenimiento de la vivienda y del vestuario son básicamente los mismos.
Esto nos deja ver cosas fundamentales de nuestra identidad: siempre, siempre, debemos estar bien presentados y a gusto. Pase lo que pase le damos una gran importancia a la vivienda, porque el colombiano tiene como uno de sus objetivos de vida tener casa, y siempre desea estar bien vestido y en muchos de los casos, a la moda; claro, sin duda antes el vestuario se hacía en casa y las marcas internacionales no estaban en el juego.
Esto nos deja una clara pregunta interesante, ¿cómo consumidores, hemos cambiado?, parece que esencialmente no. Sin duda hoy tenemos más cosas para comprar y más servicios para disfrutar, pero aún buscamos lo mismo, ó ¿no le decía su padre mientras se ataba la corbata, hijo compre casa que tierra no hacen más?
Consumiendo
¿HEMOS CAMBIADO?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiador.blogspot.com
camiloherrera@raddar.net
Hoy la inflación comienza a complicarnos la capacidad de compra de alimentos y ya la UVR comienza a mostrar que los costos de vivienda volverán a subir. La comida, la vivienda y el vestido son gastos que defendemos porque estas tres condiciones nos dan lo mínimo de condiciones básicas para vivir y es donde se aprecia si una persona o un país han mejorado su situación económica.
Si una persona asigna un porcentaje muy grande de su gasto en alimentos, se entiende que su nivel de ingreso es bajo y que no tiene la libertad de comprar otras cosas, como es el caso del colombiano de ingresos bajos que asigna 40 de cada 100 pesos a alimentos, mientras los de ingresos altos asignan 15 de 100.
Esto ha mejorado rotundamente. Hace 70 años, según un estudio de 1.937 recordado por Don Carlos Lleras Restrepo en su defensa de la estadística nacional, 65 de 100 pesos se destinaban a alimentos y 22 de 100 a vivienda. Hoy gastamos mucho menos en comida, ya que hemos mejorado nuestro ingreso y las oportunidades de compra han mejorado mucho.
Más allá de lo histórico del dato, que demuestra que en 70 años puede que hayamos mejorado casi el doble en nuestras necesidades básica, lo realmente llamativo es que los costos del mantenimiento de la vivienda y del vestuario son básicamente los mismos.
Esto nos deja ver cosas fundamentales de nuestra identidad: siempre, siempre, debemos estar bien presentados y a gusto. Pase lo que pase le damos una gran importancia a la vivienda, porque el colombiano tiene como uno de sus objetivos de vida tener casa, y siempre desea estar bien vestido y en muchos de los casos, a la moda; claro, sin duda antes el vestuario se hacía en casa y las marcas internacionales no estaban en el juego.
Esto nos deja una clara pregunta interesante, ¿cómo consumidores, hemos cambiado?, parece que esencialmente no. Sin duda hoy tenemos más cosas para comprar y más servicios para disfrutar, pero aún buscamos lo mismo, ó ¿no le decía su padre mientras se ataba la corbata, hijo compre casa que tierra no hacen más?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
