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sábado, 20 de febrero de 2010

¿Y LA RIQUEZA?, La Republica

Febrero 16 de 2010

¿Y LA RIQUEZA?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Especial para La República

Mucho se habla del aumento de salario, de productividad y de cambios de precios, pero la discusión de política económica no ha llegado a responder su pregunta fundamental: ¿ha aumentado la riqueza de los colombianos?

Es evidente que una economía crece inercialmente por su crecimiento poblacional, de manera endógena por aumentos de productividad y de manera exógena por sus conexiones con el comercio mundial, y es claro que en los últimos años la economía colombiana ha crecido de una manera importante. Desafortunadamente como los mismos indicadores del gobierno lo muestran, la reducción de pobreza y la redistribución del ingreso no han sido muy importantes.

Entonces queda la pregunta, ¿Dónde está la riqueza? Que el crecimiento de la economía se haya concentrado en unos grupos económicos no sería malo, si este aumento de capital se revierte en una mayor productividad y competitividad de la industria y por ende en mejores condiciones de mercado, pero los datos del crecimiento económico de empleo enfrentado al crecimiento del PIB tampoco son favorables.

Lo preocupante es que la riqueza del colombiano promedio no ha crecido. Tenemos un salario mínimo legal vigente que ha aumentado su capacidad de compra, pero no todos los asalariados han aumentado sus salarios en las mismas proporciones. Tentativamente se puede decir que la riqueza de un colombiano promedio está reflejado en el valor comercial de su vivienda y su ahorro pensional. Como es por todos conocido, estos indicadores no son los mejores en el mercado ya que en 2.008 sólo el 45% de los hogares colombianos tienen vivienda propia y más o menos el 6% la están pagando; lo llamativo es que en el 2.003 el 48% de los hogares tenían vivienda propia, pese a que hoy el 51% de los colombianos no se consideran pobres. (Cifras de la encuesta de calidad de vida del DANE)

Es muy llamativo ver como el discurso de pobreza y riqueza se ha centrado en el ingreso y no en la capacidad de acumulación de capital, lo cual desafortunadamente va en la misma dirección del comportamiento cultural de corto plazo que tenemos.

Debemos fomentar la creación de riqueza no de ingreso, ya que es el patrimonio el que permite una mayor movilidad de las clases sociales; es por esto que el colombiano ahorra por medio de créditos como el hipotecario y de vehículos, bajo la premisa de aumentar su capital para algún día ser dueño de su casa y su carro, y con eso poder apalancar los créditos que necesite para aumentar su bienestar, pero desafortunadamente el mercado está dedicado a aumentar el ingreso y llevar al consumidor a un esquema de compras de alta velocidad que reduce su propensión al ahorro.

Es momento de pensar en la riqueza, porque el balance de los hogares se está deteriorando y en cualquier momento los pasivos pueden llegar a ser iguales a los activos del hogar o más, y eso desembocará otra crisis como la de 1.999.

DE ECONOMÍA, NADA, La Republica

Martes 9 de febrero de 2010

DE ECONOMÍA, NADA

Por Camilo Herrera Mora
Especial para La República
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

A 4 meses de la elección presidencial se intuye que no habrá un cambio significativo en las políticas económicas del país y que hasta no tener claridad sobre el próximo presidente de Colombia el mercado estará limitado en inversión extranjera y con los indicadores monetarios, bursátiles y cambiarios en un estado de letargo, ya que el mundo no tiene claro que en cualquiera de los escenarios de cambio presidencial en nuestro país no significan una encrucijada como la que tiene Perú, México o Brasil, sino la continuidad de la ortodoxia económica de los últimos gobiernos.

Ciertamente la independencia del Banco de la República, la flotabilidad del dólar y la inflexibilidad presupuestal y tributaria del país no dan un gran margen de cambio al próximo mandatario o mandataria; ya hoy se saben rumores sobre quienes serían los asesores económicos de los candidatos: Alejandro Gaviria con Sergio Fajardo, Juan Carlos Echeverry con Juan Manuel Santos, Roberto Jungito con Andrés Arias y Jaime Ruiz con Noemí Sanín, lo que indica que básicamente la ortodoxia macroeconómica está asegurada. Algo parecido pasaba con Juan Luis Londoño cuando escribia el programa de gobierno de Uribe, porque sabíamos que el tema sería la seguridad social, más no imaginábamos que su remplazo después de 7 históricos años de ministro declare una emergencia social y no renuncie.

Lo que no es claro y sin duda existen grandes diferencias en el cómo y no el que. Nadie está hablando de comercio exterior y los complejos TLC, la bomba pensional o la financiación de la seguridad democrática, porque esta campaña vive de silencios a voces mientras se define la suerte de Uribe.

Por eso exijo que comiencen a hablar de sus políticas económicas, de la forma de generar empleo, del juego de comercio exterior, de la financiación del estado y la sostenibilidad financiera de la seguridad democrática para mostrarle a sus electores como van a hacer las cosas y al mundo que las cosas en Colombia no van a cambiar sin importar quién sea el presidente; conocer su posición por la financiación de salud de los pobres con impuestos a los pobres y que algún día presenten un política clara sobre el consumo, ya que ese tema es la deuda histórica de nuestra política económica a la población, ya que hemos sido tan sólidos en lo macroeconómico que la redistribución de ingresos y el aumento del bienestar han sido capítulos olvidados y explicados como parte de los problemas estructurales del empleo.

Ya es momento que dejen de hablar de seguridad y de su posición sobre lo económico, decir como financiaran el estado, como apoyaran la oferta y como dinamizaran la demanda, porque las seguridad se logra cuando hay una riqueza relativamente distribuida.

TEXTILEROS EN CAMBIO, La Republica

TEXTILEROS EN CAMBIO
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

Sin lugar a dudas 2.010 es un año en que la industria textil colombiana tiene que poner en práctica lo que aprendió sobre su vulnerabilidad en exportaciones, el abandono de la base de la pirámide y la apuesta por el tipo de cambio, porque este año las condiciones no van a cambiar: Venezuela seguirá cerrada, Asia seguirá vendiendo a precios bajos y el peso se seguirá revaluando.

Por esto ante la pregunta del qué hacer, las respuestas son simples, y el sector está dispuesto a oírlas. Para contrarrestar el efecto del tipo de cambio, debemos luchar con variables competitivas reales de los productos y de las líneas de producción como el servicio, producciones flexibles y de baja producción, rotación de producto y sostenimiento de stock básico, con altos estándares de calidad en insumo y producto final, insertando una gama de creatividad y diseño que realmente nos diferencie de la competencia. Todos pueden hacer telas pero solo nosotros podemos hacer telas de estilo colombiano.

Los colombianos de ingresos bajos no pueden pagar mucho y por esto buscan productos baratos de baja calidad pero con un fuerte contenido de moda. Y ese es el espacio de China en el mercado, ya que es capaz de poner un pantalón en las tiendas de San Victorino, San Andresito y el Hueco a $15.000. Esta realidad más allá de reflejar desequilibrios de competitividad, deja ver que no hemos construido una línea de producción flanker para ellos, porque nos centramos en ser solamente un sector de talla mundial y olvidamos el mercado local que debería ser el mercado base que nos permita tener recursos para la producción de alta calidad exportable y satisfactoria para un mercado cada vez más dinámico y exigente. Sí podemos hacer productos baratos con alto contenido de moda y hacer cosas de alta calidad, todo es una cuestión de mercadeo segmentado.

Finalmente, hay que perderle el temor a exportar en barco y dejar de pensar en los camiones. El cierre del venezolano es una realidad como también lo es que estas exportaciones se puede sustituir. Un estudio del Observatorio de Moda de RADDAR-INEXMODA muestra como los 18 países de América Continental importan toda la canasta de exportaciones que hacemos a Venezuela. Evidentemente no es fácil entrar a esos mercados y la distancia aumenta los fletes, pero si mantenemos la premisa de “moda colombiana” con diseño y calidad, podemos competir en estos mercados. No debemos seguir dependiendo de un gran socio comercial que nos pueda desequilibrar rápidamente.

El mensaje es claro: tenemos con que para seguir adelante. Los productos y esquemas comerciales de grandes compradores, producciones básicas y competitividad por tipo de cambio son cosas del siglo “sin Asia y Africa” en el juego. Hoy el negocio se llama pequeña producción, diseño y servicio, y sin duda nuestra industria ya comenzó a cambiar.

FUERON LOS COSTOS, ESTÚPIDO, La Republica

Martes 12 de enero de 2010


FUERON LOS COSTOS, ESTÚPIDO
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

El dato de inflación fue realmente impresionante: 2%. Esto más allá de mostrar una demanda prudente, deja ver una gran cantidad de evidencias de mercado muy importantes: muchas promociones, el rol de la gasolina en la canasta familiar, el poder del mercado mundial de alimentos en los hogares colombianos y las decisiones empresariales para mantener el mercado andando.

Mantener los precios bajos significa dos cosas: reducir costos y reducir las utilidades de las empresas. Ambos escenarios en el fondo significan afectar la productividad nacional y reducir la demanda laboral, como ha sido claramente reflejado en el aumento del desempleo en el país.



El mismo día que se informaba que el IPC era del 2% y muchos sectores nacionales salieron a reclamar dicho triunfo, también se publico del Índice de Precios al Productor – IPP con un dato mucho más sorprendente: los costos de producción de la oferta interna cayeron un -2,19%, pese al aumento salarial del 7,67%, lo que indica que también muchos insumos estaban sobrevalorados en el mercado y que de alguna manera el empresariado logro mantener un margen de rentabilidad de sus líneas de producción.

Para bienes consumibles los costos tuvieron un cambio de -0.22%, corroborando que la reducción de costos fue fundamental en la baja variación de los precios finales al consumidor. Esta reducción comenzó desde abril de 2009 y es un esfuerzo silencioso de la industria nacional de bienes de consumo por medio de promociones y variaciones de productos y presentaciones.

Este esfuerzo sin duda también refleja la caída de los precios internacionales de los productos básicos y de la revaluación del peso que colaboraron con reducir la presión en los costos de producción pero sin duda es fue una clara apuesta de la industria por mantener al mercado pese a la sensación de crisis que estaba en el ambiente.

Al final todos ganaron: los consumidores tuvieron un aumento de su capacidad de compra de más de 5% en el año y los empresarios lograron aumentar su utilidad en cerca de 2%.

lunes, 4 de enero de 2010

AGUA: ¿MENOS CONSUMO Y MÁS PRECIO?, La República

Enero 6 de 2010

AGUA: ¿MENOS CONSUMO Y MÁS PRECIO?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

Es curioso ver como se usan los incentivos económicos de manera errada en el caso del aumento de tarifas por mayores consumos de agua: básicamente es una decisión antitécnica.

Microeconómicamente hablando aumentar el precio reduce el consumo del bien en personas y familias con capacidad de ingresos limitados, pero en los estratos altos esto no ocurre, por más que se multiplique la tarifa de metro cúbico adicional tres veces; esto se evidencia en que el pago de acueducto es el 3,3% del gasto de los hogares de ingreso bajo y sólo el 1,2% en ingresos altos, lo que modifica las elasticidades de este servicio en su consumo; por esto esta medida simplemente castiga a las familias de ingresos bajos y las disuade de consumir de más o a contraer su consumo, ya que los hogares de ingresos altos simplemente tomarán una decisión económica como agentes libres con capacidad de compra, escenario que logra aumentar ingresos en el nicho de capacidad de compra y controla el consumo en más del 70% de los hogares.

En este mismo sentido, la medida que limita el consumo a más o menos 32 metros cúbicos mensuales - que evidentemente está por encima del mínimo vital - no tiene en cuenta la cantidad de hogares y personas por vivienda, ni mucho menos los errores históricos en los edificios que aún tienen un contador para todas las unidades habitacionales.

La estratificación ha sido un triunfo técnico para tasar el valor de los servicios públicos porque reparte los costos del sistema según la potencial capacidad de pago de los habitantes de las viviendas, pero esto no es aplicable a consumos mínimos o limitados, ya que la capacidad de pago es inelástica al precio en cierto punto.

Si realmente estamos en una potencial crisis de abastecimiento el tema debe ser tratado desde programas educativos hasta despachos controlados de agua, donde sea de estrato 1ó 6 sólo se puedan consumir 30 litros al mes, y no premiar a aquellos que pueden pagar más, lo cual no solo es inconstitucional sino completamente injusto con el 70% de la población con baja capacidad de compra en el país. Esto continúa con la ola de regulaciones al consumo y al consumidor propias de este gobierno.

Algunas veces la tentación de usar la microeconomía como mecanismo de política hacer olvidar que esta se configura de con supuestos de igualdad, libre competencia, múltiples oferentes y demandantes, lo cual obviamente no existe en un monopolio de consumo vital. Mucho cuidado.

EL EFECTIVO NO CRECIO, La República

Diciembre de 2009

EL EFECTIVO NO CRECIO
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Especial para La República
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

Durante muchas minutas del Banco de la República se hizo alusión al lento crecimiento de m3 y de la colocación de crédito, situación que se explicó por el endeudamiento de las grandes empresas por medio de bonos y no de crédito bancario. Pero poca atención se le da a M1, el efectivo y la base monetaria, que sin duda tienen mucho que decir como variables económicas este año.

A datos del 16 de diciembre del Banco de la República, la oferta monetaria (M1) creció 9,24% con respecto a la misma fecha de 2008, la base monetaria un 9,79% y el efectivo un 5,67%, cuando sus promedios históricos de crecimiento eran de 14,72%, 16,26% y 15,25% respectivamente para los últimos 8 años. Más en términos reales, deflactando por el IPC, los datos son aún más llamativos: M1 real creció 6,61% frente a un promedio de 8,74%, la base monetaria real 7,15% frente a 10,21% y el efectivo sólo 3,35% frente a 9,24%, 600 puntos básicos menos que el promedio.

Esta falta de expansión del efectivo refleja la baja inflación de este año, pero no puede ser considerada como un efecto general de la política monetaria; de hecho en varias minutas del Banco Central existe preocupación por la baja movilidad de este indicador, que como vemos en época de navidad está creciendo a tasas del 5% limitando la demanda.


Claramente la falta de efectivo en el mercado refleja la baja demanda del año causada por la pérdida de empleos, caída de las remesas a los hogares y la contracción en el crédito de consumo, pese a la reducción de tasas de referencia del banco central y la estabilidad de precios que se presentó este año, que por tercer año consecutivo lleva a que el Banco no cumpla la meta de inflación. El efectivo se expande en la medida que el mercado lo demanda y es evidente que este año no fue ampliamente requerido. Lo mismo pasa con M1, lo que elimina la tesis de los gastos electrónicos y transferencias. Lo cierto es que la demanda interna estuvo claramente deprimida en 2.009 explicando el bajo crecimiento del PIB este año y que no hubo fomento al consumo como parte de la política económica del gobierno, esperemos que en 2.010 las cosas cambien.

10 VERDADES SOBRE EL SMLV, La República

10 VERDADES SOBRE EL SMLV
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Diciembre de 2009
camiloherrera@raddar.net

En estos momento de debate sobre el aumento del salario mínimo en el país vale la pena hacer una serie de reflexiones, así estas no sean cómodas para todos.

(1) El salario mínimo es el precio mínimo que se puede pagar a un trabajador y no un precio de referencia como muchos lo toman, sobre todo algunos empleadores; (2) la economía está indexada al SMLV por medio de más de 500 normas, por lo tanto un aumento en este indicador afecta muchos otros precios y valores del mercado; (3) más del 50% de presupuesto nacional está afectado por este precio, sobretodo en el tema de pensiones; (4) la inflación causada no se explica por el aumento del salario mínimo; (5), la pérdida de capacidad de compra no se arregla subiendo el salario mínimo con la inflación causada; (6) el fallo de la Corte obliga un aumento de inflación causada como mínimo; (7) lo que le pesa a los empresarios es el IPP y no el IPC; (8) estamos acostumbrados a medir el SMLV con el IPC Promedio Nacional, cuando sería mejor usar el IPC de Ingresos Bajos Nacional; (9) el aumento del SMLV no significa el aumento de otros salarios, por lo tanto no es referente nacional sobre el tema salarial; (10) aumentar el salario no necesariamente reactiva la demanda interna.

Es relevante recordar que el Gobierno y el Congreso Nacional han “dañado” el debate indexando la economía a este indicador, que los empresarios fijaron un salario mínimo muy bajo por primera vez y que los sindicalistas no son transparentes defendiendo un precio piso cuando tienen convenciones colectivas. Todos son responsables ante la sociedad que el debate por el aumento del SMLV no sea real.

Al final como siempre los perjudicados no son los negociadores: empleados que viven del mínimo, los empleados públicos y los jubilados, que no son representados en la mesa, ya que los sindicatos no los representan, representan empleados sindicalizados, los empleadores buscan reducir costos y el gobierno está atado por el presupuesto.

Ya es hora de dejar el show mediático y sacar el salario de debate de la economía nacional y llevarlo a donde debe estar, sin presiones y con los debidos representantes. Este escenario puede ser una verdadera mesa de concertación liderada por un tercero diferente al gobierno o hasta el libre mercado. Lo fundamental es que el SMLV sea lo que es y no lo quieren que sea.

¡ECOMMERCE O VENTA DIRECTA?, La República

¡ECOMMERCE O VENTA DIRECTA?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Especial para La República
Diciembre de 2009

En un país donde los pagos con plásticos no explican el 7% del consumo, la penetración del e-commerce sin duda tiene una seria barrera a superar, debido a que el comercio por internet se fundamenta en la bancarización.

Mientras este problema se resuelve la industria a fomentado lo que bien se puede denominar el “ecommerce de los pobres”, que es la venta por catálogo, el multinivel y hasta el puerta a puerta; diversos estudios actuales reportan que esto ya podría ser cerca del 3% del consumo de los hogares, más o menos, 9 billones de pesos en 2.009, lo cual evidentemente nos una cifra despreciable,

Amway, Avon, Ebel, Leonisa, Formfit Rogers, Nacional de Chocolates y hasta Nestle entre otros, han profundizado este esquema que básicamente es un “nuevo” canal comercial que está modificando las ventas de las empresas, los hábitos de compra y la entrada de nuevos productos, con ventajas claras como el pago en efectivo, un esquema de crédito de corto plazo y un factor fundamental de alto impacto y comúnmente olvidado en los estudios de canales: el deseo de comprar a alguien. En muchos casos las personas prefieren comprar a sus vecinos, familiares y amigos que comprar en una gran cadena, bajo la premisa de ayudar a las personas y con alguna ventaja de precio.

Este cambio de paradigma, que comenzó hace muchos años en Colombia con la venta puerta a puerta, el catálogo de Leo e incluyo el Círculo de Lectores, modifica el mix de mercadeo de las empresas y aumenta la independencia de muchas personas como las madres cabeza de familia, reduciendo la carga laboral pero reduciendo el margen de venta.

Esto hay que entenderlo como un nuevo canal, no como una variación de los existentes, ya que tiene condiciones y razonamientos completamente distintos, con resultados hasta la fecha estupendos; lo cual puede seguir así si las marcas de catálogos y multinivel controlan sus redes y evitan la entrada de “pirámides” de dudosa intención en el mercado. Sin duda es una muy buena opción para sobrepasar la barrera de la penetración bancaria y la situación “ganadiario-compradiario” de la mayoría de la población colombiana.

REBOTE INFLACIONARIO, La República

Noviembre de 2009
REBOTE INFLACIONARIO
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Especial para La República

Blanco es, gallina lo pone y frito se come. Ya todas las evidencias reflejan en revote inflacionario e Colombia para 2.010: inflación del próximo año será mayor que la del presente.

Seguramente este año la inflación finalice por debajo del 3%, muy por debajo de la meta del Banco de la República, y por razones fundamentales: reducción del precio de los alimentos, congelamiento del precio de la gasolina, contracción del efectivo, reducción de remesas, contracción del crédito de consumo y muchas promociones; todas variables ligeramente predecibles, pero no controlables en su totalidad.

Elementos que ya se pueden estimar, permiten estimar que habrá una inflación importante. Primero las promociones en el mercado, ya que una reducción temporal de los precios, causa que en el mismo mes de la promoción en el año siguiente el precio sea más alto; segundo, la gasolina tiene que subir de precio, porque el gobierno no puede seguir subsidiando el mercado; tercero, la industria no podrá seguir con márgenes bajos o negativos, y mucho menos con el alto nivel de inventarios por la falta de exportaciones a los vecinos; finalmente el salario mínimo crecerá más que la inflación causada.

La última afirmación tiene un sustento técnico: la Unidad de Valor Tributario – UVR aumentó un 3,33%, lo que causa que si los salarios no suben lo mismo, el recaudo por retención salarial sería menor de la esperada, lo que forzará al gobierno a subir el SMLV por encima de 3,33% para mantener o aumentar su recaudo.

Todos estos fenómenos dejan ver que aumentará el efectivo en el mercado y que los precios podrá subir a niveles superiores del 4%, como ya lo dejan ver las proyecciones de Bancolombia (3,33%), RADDAR (5,13%) y el Fondo Monetario Internacional (3,6%). Si a los fenómenos anteriores se le suma la tasa de desempleo, es evidente que existirá una fuerte presión sobre los precios al consumidor.

Lo curioso de esto, es que el Banco Central ha dicho que la meta será de 3% y que proponen el mismo aumento del SMLV, como queriendo mandar una señal de confianza al mercado, pero como ya lo hemos dicho, la inflación baja es un mal negocio para todos y por ende el mercado no la dejará por mucho tiempo.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

¿LOS GRANDES NÚMEROS NO SE SIENTEN?, La República

¿LOS GRANDES NÚMEROS NO SE SIENTEN?
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

En los datos del Poll 73 de Invamer – Gallup se puede reflexionar sobre una posible verdad: los grandes números de la economía no se sienten.

Cada dos meses, Jorge Londoño investiga las emociones de los colombianos, desde hace más de 20 años, logrando tener la serie de opinión pública más importante y reconocida el país, con la fortuna de permitir ver la dinámica de muchas impresiones de los colombianos en los últimos 5 gobiernos.

Sin lugar a dudas el Presidente Uribe se lleva a su “egoteca” el tener el mejor crecimiento de la economía de los últimos 90 años, con un 7,2% y la inflación más baja en más de 80 años, que este años será cercana al 3%, con la posible certeza de ser los mejores crecimiento económico y la inflación del siglo XXI; pero eso no lo sintió la población según los datos de opinión pública: en noviembre del 2.007, los colombianos afirmaban que el principal problema del país el poder adquisitivo/la economía, el 60% aprobaban como el gobierno manejaba la economía y en noviembre de 2.009 sólo el 22% de los colombianos están de acuerdo como este gobierno maneja el tema del costo de vida, mientras que el 73% no aprueba su labor en el tema de desempleo.

La aprobación de este gobierno ha estado entre el 64% y el 84%, con una aceptación superior al 72% de la forma como se maneja el tema de la guerrilla, pero con problemas en los otros indicadores sociales y económicos, lo que permite inferir que la popularidad de este presidente se explica por sus logros militares en el campo de la lucha contra las FARC mayormente. Desafortunadamente los logros económicos no son sentidos por la mayoría de la población de las 4 ciudades principales, y seguramente mucho menos por las ciudades intermedias y la población rural.

¿A qué se debe esto?, simplemente a que los logros económicos de este gobierno no han llegado a la gente. En la historia del Poll, es común que los datos económicos no tengan relación con la opinión de las personas, ya que la opinión siempre querrá una mejor situación que la que tiene y siempre le exigirá a las autoridades hacer más cosas para facilitar su vida, dentro del analfabetismo económico en que la hemos mantenido.

Pero las dos grandes medallas de este gobierno pasaron desapercibidas por razones obvias: el crecimiento de la economía de los últimos años, y en particular de 2.007 se debió a la expansión de la inversión, mayormente extranjera y de aumento de productividad de la industria nacional, lo que no llego a los hogares y hoy se presenta más como desempleo que como aumento del consumo de hogares. Igualmente, la inflación es baja este año, porque fue muy alta el año pasado, pero aún existen brotes de aumentos de precios en alimentos y medicamentos en ingresos medios y bajos, que son mimetizados por la congelación del precio de la gasolina.

Lo curioso es que estas medallas de oro irán acompañadas de sus datos contrarios: la inflación de 7,67% de 2.008 y un crecimiento entre 0% y 1% en 2.009; con la certeza de un aumento inflacionario en 2.010, porque las variaciones serán positivas cuando se comparen los precios normales de mercado, frente a los datos promocionales del presente. Por todo esto la opinión pública no ha sentido los grandes números de la economía, ya que no reflejan las pequeñas realidades, sino los grandes beneficios de algunos sectores.

lunes, 2 de noviembre de 2009

EL MAL NEGOCIO DE LA INFLACIÓN BAJA, La República

EL MAL NEGOCIO DE LA INFLACIÓN BAJA
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiador.blogspot.com
camiloherrera@raddar.net

En sorprendente artículo, Angel Ubide presentó una tesis inesperada en El País de España este fin de semana: la inflación baja puede ser un mal negocio. La hipótesis surge de la pregunta “¿no habría sido todo mucho más fácil si la recesión hubiera llegado en un contexto de inflación, y por tanto tipos de interés, un poco más elevada?”, ya que se eliminó “el convencimiento de que la deflación japonesa era simplemente el fruto de una aplicación ineficiente, lenta e inadecuada de las recetas de política económica”, de la forma más dura: comprendiendo que una tasa de referencia cero no permite mucho movilidad de la política monetaria.

Estas reflexiones que están de boga en la Comunidad Europea, surgen de la imposibilidad de los bancos centrales de tomar acciones en el momento de la crisis financiera de 2.009, ya que los tipos de interés de referencia no pueden ser negativos, dejando a los banqueros sin dos opciones de acción según “el manual de política monetaria”, bajas de interés y compra de activos de riesgo.

Leyendo a Ubide, Investigador Visitante del Peterson Institute for International Economics, cabe reflexionar sobre tres grandes razones que golpearon a las economías mundiales y fueron mal entendidas por el mercado y dejaron a los bancos en escenarios deflacionarios o “japoneses”: (1) el aumento de los precios de los commodities en 2.006, 2.007 y 2.008 que causan una caída de los precios en 2.009, porque en las mediciones de inflación, alimentos pesa entre 15% y 40%; (2) el mensaje de crisis redujo la demanda de bienes finales y las empresas quedaron con inventarios, causando un fenómeno generalizado de promociones que, con interés bajos, rompieron los ciclos de consumo; (3) la falta de credibilidad del mercado en los mensajes de los bancos centrales y privados, por su responsabilidad en la crisis.

Estos tres choques eran previsibles y los conocíamos desde las deflaciones japonesas, pero la arrogancia de algunos banqueros centrales dejaron pasar las señales, como afirma Ubide.

Colombia no es la excepción. Seguramente la inflación de octubre será cercana a cero por la congelación del precio de la gasolina y la enorme cantidad de promociones en el mercado, causando que el acumulado de inflación en nueve meses sea de 2,2%, menos de la mitad de los últimos diez años observados. Esta situación conduce a lo inevitable: (1) bajos márgenes de los comerciantes en el cierre de año; (2) pocas utilidades del sector real en 2.009; (3) una presión inflacionaria en 2.010, ya que comparar precios de mercado contra promociones siempre será un dato mayor; (4) una larga temporada de navidad con pocas ventas en diciembre, porque comenzó en julio; (5) temporada escolar 2.010 desde noviembre de 2.009; demostrando el mal negocio de la inflación baja.

Estas situaciones no son controlables con medidas monetarias de bajas tasas de referencia o la compra de TES en el mercado. Se requiere prontamente una reducción de encajes para que se dé una caída en los interés de crédito de consumo, expansión de la base monetaria y una propuesta tributaria que permita liquidar inventarios de producción como gastos deducibles – a manera de emergencia económica – o de lo contrario, los productos que iban a ser exportados a los vecinos estos años inundarán aun más el mercado y no habrá nueva producción por varios meses, aumentando el desempleo y llevando al país a una encrucijada real del alma. Es momento de actuar.

SUBE Y BAJA DEL CONSUMO, La República

SUBE Y BAJA DEL CONSUMO
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

Como lo afirmaba Elliot en su teoría de ondas, una tendencia bajista del mercado tiene un pico de crecimiento, una fase de ajuste con una nueva caída y el comienzo de la recuperación real del mercado.

Eso es lo que están experimentando los hogares en Colombia ante la sensación de la crisis económica. La caída del mercado comenzó en agosto de 2.006, con un rebote claro en el punto más bajo de desaceleración en abril de este año, y desde este punto hasta agosto se dio una clara recuperación que tiene como punto máximo septiembre y se volverá a desacelerar el consumo más o menos hasta febrero del siguiente año, y comenzar la recuperación antes de semana santa.

Este segundo rebote ocurre por las expectativas causadas por el mercado ante la cantidad de promociones y la incertidumbre de su capacidad de compra para navidad y la temporada escolar, ya que no hay claridad sobre el aumento de salario ni de la continuidad laboral, debido a que en octubre y noviembre se presentan la mayor cantidad de liquidación de puestos en las empresas.

Esta tendencia de consumo – que no es crisis ni recesión – es la clásica forma “w” que se ve en el modelo de Elliot sobre ajustes de mercado; esto ocurre porque ante una caída, las personas y las empresas buscan la forma de recuperarse y mercado reacciona pero rápidamente se crea una incertidumbre sobre la condición de la recuperación y se consumen los recursos más líquidos, por eso la tendencia se revierte, encontrando que el mercado tiene una inercia propia de recuperación y comienzan a aumentar los medios de pago, lo que causa la tendencia positiva de largo plazo, sino ocurre un choque de demanda o precios fuerte en el periodo.

Sin duda las promociones que se han dado durante todo el año han causado un fuerte cambio en el ciclo de precios y de consumo, porque han bajado los precios y la gente ha comprado cosas por fuera del momento esperado; de hecho ya las cifras muestran que muchos hogares han precomprado los regalos de navidad ante el boom promocional, lo que llevará a que el comercio muestre cifras bajas o incluso negativas en diciembre, y que quizá la misma temporada escolar comience desde diciembre con regalos para nietos y sobrinos.

Por esto la forma recuperar el consumo depende de las acciones del gobierno nacional para dar tranquilidad al mercado, anticipando las decisiones de salario mínimo o las primas de navidad, reduciendo así la incertidumbre y limpiando el horizonte para los hogares.

Por otra parte, el sector privado puedo aprovechar la situación: lanzar formatos pequeños del producto para mantenerse en el carrito, lanzar nuevos productos en navidad eliminando el efecto precompra navideña, premiar a sus empleados con bonos de compras, aprovechar los nuevos canales como la venta directa y el catalogo, y finalmente, rotando proveedores aprovechando las condiciones de mercado. Reduciendo costos, motivando al equipo y sorprendiendo a su consumidor.

Al final, no puede haber un ganador, porque se debe dar un efecto de suma cero, donde gobierno, industria y hogares pierdan un poco y ganen un poco, y así la recuperación del mercado interno será más rápida.

INFLEXIBILIDAD FISCAL, La República

INFLEXIBILIDAD FISCAL
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

Entre más pasa el tiempo, menos agilidad tiene el gobierno nacional en materia fiscal. Todos sabemos que la Constitución Política y las leyes orgánicas y de presupuesto, mantienen el ejecutivo con bajo margen de maniobra, pero la asignación de vigencias futuras y los pactos de estabilidad fiscal con el sector privado, en adición a la deuda del gobierno, están llevando a que el presidente de Colombia en unos 10 años no sea más que un ejecutor, porque no podrá ni cambiar los impuestos ni tendrá presupuesto para su propia ejecución.

La firma de los tratados de libre comercio y de estabilidad fiscal de este gobierno, congelan las condiciones tributarias de muchos frentes de recaudo, y por ende la movilidad del gobierno en estos asuntos, al punto de poner a gatas a cualquier ministro de hacienda de hacer una reforma tributaria por una demanda de igualdad ante la Corte Constitucional.

Por el otro lado, el aumento en el endeudamiento externo, al punto de emitir bonos a 32 años para hacer financiamiento del actual plan nacional de desarrollo, causa que estemos vendiendo los logros no logrados para tener algunas metas en el presente; con las vigencias futuras definidas y una deuda de tales proporciones, sin duda los logros del corto plazo deberán ser estupendos para sostener el gasto futuro que viene.

Quizá en el esfuerzo de mantener la confianza inversionista, el presente gobierno se ha dedicado a hipotecar el futuro, con el supuesto de grandes ingresos en el medio plazo; desafortunadamente, nada indica que esto sea así, y por el contrario el gasto en infraestructura no se está ejecutando a tiempo para ser una medida anticíclica.

Hoy pensar en una reforma tributaria es casi imposible, ya que los muchos de los grandes contribuyentes tienen acuerdos de estabilidad fiscal o están en zonas francas, y el TLC con los Estados Unidos pende como una espada de Damocles mientras el presupuesto nacional pierde equilibrio.

Finalmente esto conllevará a lo inevitable: un estado con impuestos fijos y relativamente bajos a la industria, y una fuerte presión tributaria sobre la demanda o el contribuyente de clase media, con retenciones altas sin declaración de renta, IVA por encima del 16% y hasta nuevos impuestos como el patrimonio a personas naturales.

Todo esto conlleva en sí mismo un afán de crecimiento en el corto plazo limitando la expansión de largo plazo, al punto que si las cosas siguen así, un colombiano promedio estará pagando en impuestos cerca del 35% de su ingreso y las empresas menos del 20%. Evidentemente, este es el peor de los mundos.

ES LA GASOLINA, NO LA PAPA, La Republica

ES LA GASOLINA, NO LA PAPA
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Especial para La República
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

La variación de precios en Colombia en lo corrido del año acumula una inflación de 2,12%, lo cual es histórico en nuestro país, ya que en los últimos diez años en promedio fue de 4,46%, siendo la mitad de lo esperado. Obviamente lo importante no es el dato sino sus razones, y estas están muy lejos de lo que se ha dicho en los medios de comunicación.

Hay dos temas fundamentales en el dato de inflación de este año. El primero es la nueva metodología que le da mucho más peso al precio de la gasolina y le quita peso a alimentos como la papá, lo cual ajustó la realidad del consumo de los hogares colombianos, ya que cada día más personas tienen acceso a tener un carro o una moto. Segundo y en concordancia con este mismo dato, el gobierno ha mantenido constante el precio del galón de gasolina en el mercado por 5 meses, eliminando la presión que esto tiene en la inflación, en consumo de hogares y el costo de los insumos y fletes. Básicamente el gobierno nacional con una medida de control de precios, está haciendo política monetaria, la cual es exclusiva del Banco de la República, aunque este no tiene porque estar molesto.

De los 2,12% puntos de cambio de precios en Colombia, alimentos sólo explica 0,15 puntos porcentuales, y transporte 0,03, lo cual en ambos casos es completamente atípico. Sin duda los alimentos han bajado de precio después de la escalda de 2.007 y 2.008, pero la gasolina mantiene su precio de manera artificial. Y mientras estas dos categorías son cerca del 34% de la ponderación de la medición de inflación, solamente han aportado un 8,4%, ni siquiera la cuarta parte de lo que deben pesar.

Esto ha llevado a que la inflación de este año este claramente concentrada en vivienda y gastos varios, los cuales incluyen los servicios públicos y los elementos de aseo personal, que si están vinculados a los precios internacionales de los energéticos y atados a la inflación causada del año anterior en el tema de servicios públicos y arriendos.

Estos fenómenos se suman a inflaciones negativas en vestuario y electrodomésticos que refleja la realidad promocional del comercio, que este año como ningún otro han realizado promociones todos los meses, afectando el ciclo normal de consumo y de precios. Igualmente las cadenas de supermercados han intentado capturar a su consumidor con precios estables en los productos ofrecidos, reduciendo el margen obtenido por sus ventas y por ende el margen de los productores.

Estas situaciones nos dejan ver que la caída en el precio de los alimentos no ha impactado tan fuertemente como se dice, ya que la caída de precios de algunos productos se ha visto neutralizada por el aumento de otros, como es el caso de cereales (-8%) y comidas por fuera del hogar (7,8%).

El escenario es simple: bajos precios por promociones, congelación de precios de gasolina y caída normal de precios de los alimentos, lleva a una inflación baja; lo que indica que las tasas de referencia del Banco no ha tenido mucho que ver, y que el 2.010 tendrá presiones inflacionarias.

¿CONSUMIMOS IRRACIONALMENTE?, La Republica

Septiembre de 2009
¿CONSUMIMOS IRRACIONALMENTE?
Por Camilo Herrera Mora
Especial para La República

¿El consumidor no es racional?, ¿la teoría económica ha fallado?, estas preguntas rondan en el mundo económico desde la aparición del libro “Predictably Irrational”, escrito por un sicólogo prestado a la nuestra ciencia, para recordarnos que los grandes números fallan y que el comportamiento de cada persona no puede ser racional por el entorno, las opciones y las capacidades.

Gracias a la convocatoria de Compensar ayer se presentó el autor en Colombia, Dan Ariely, uno de los 10 gurús “que usted debe ver” según la Revista Fortune. Nos dejo muchos mensajes y serias demostraciones de nuestro actuar irracional cotidiano. Su premisa de investigación es bastante simple: ¿por qué los economistas dicen que somos racionales?, si lo que vemos a cada instante en nuestra vida es que actuamos irracionalmente; más aún, estas irracionalidades son previsibles y esperables.

Su trabajo en MIT como profesor de psicología del consumo, lo pone en un lugar cómodo y práctico para explorar al verdadero ser humano. Sin duda estar en una de las Alejandrías del presente, permite hablar con fuerza al mundo que escucha estos centros de pensamiento, y estar hablando de consumo permite entrar al bolsillo cotidiano de las personas, a los grandes empresarios y al mismo estado, ya que el consumo es la variable fundamental de la economía antigua, moderna y futura.

Siempre he pensado que el consumo es la variable cultural más dinámica y que mejor explica el fondo de todo ser humano: el que gasta irresponsablemente, el que se quita el pan de la boca para dárselo al que más lo necesita, y hasta el que espera promociones o pide todo regalado. Por esto explicar el consumo es explicar a la humanidad y su comportamiento, desde lo formal hasta lo profundo; por eso entiendo que esté pensando al mundo desde lo cotidiano, para lograr cambios significativos.

Por esto la sacudida que nos dio Ariely ayer nos habla de manejar esquemas de precios diferenciales, comprender los verdaderos agentes de decisión del consumidor y no los aparentes, y usar la publicidad y la información como mecanismo de influencia en las personas; sin duda esto pone a sudar a la escuela ortodoxa y estadística de la economía colombiana, que aún cree que la inflación es un ente vivo que algún día podrán controlar y se les olvida que es un agregado de cambios de precios, que reflejan condiciones de mercado y deseos y necesidades de las personas.

Sin duda esto sucumbió las altas esferas de la modelación estadística y las clases de microeconomía en todo el mundo, pero el daño se había venido gestando lentamente, para declarar globalmente que no existe un agente económico racional, simplemente porque no podemos declarar “ceteris paribus” al mundo. El primero fue John Von Neumman, con la teoría de juegos, seguido de John Nash con los equilibrios no dinámicos, y Daniel Kahnneman por haber integrado aspectos de la investigación psicológica en la ciencia económica

En nuestro día a día vivimos esta realidad irracional,y tenemos ejemplos en cantidad: por qué muchos colombianos después del pago de su salario salen a tomar trago o a conquistar a una mujer, dejando atrás el pago de los servicios del apartamento; por qué preferimos un combo con papas fritas sabiendo que no nos las comemos todas; porque las mujeres van al baño acompañadas y por qué pensamos una cosas y en voz alta decimos otra. Todo este es economía y se nos había olvidado.

lunes, 28 de septiembre de 2009

COMCEL LO VALE, La República

COMCEL LO VALE
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

La decisión de la Comisión de Regulación de Comunicaciones no defiende al consumidor, sino a la competencia; es una decisión errada y que sienta un mal precedente en el mercado.

En los últimos diez años todos los servicios públicos han aumentado sus precios según la inflación causada el año anterior, mientras que la telefonía continúa bajando sus tarifas para satisfacer al consumidor, incluso, con mejores paquetes y servicios. Por esto, la medida de la CRC que establecer que se debe “realizar una oferta mayorista de comunicaciones y establecer sus planes tarifarios como prepago y postpago a un costo para las llamadas a otros operadores similar o inferior al de una llamada a otra línea de la misma empresa”.

Esta medida afecta directamente al mercado, porque elimina las segmentaciones, los niveles de riesgo y al final causa que los costos de operación se transmitan de manera proporcional y no progresiva a las tarifas de otros planes.

¿Por qué debe Comcel bajar las tarifas?, el argumento de la Comisión se refiere a la posición dominante de esta marca en el mercado; la verdad es que es la marca dominante por un excelente trabajo comercial y de mercadeo, siendo hoy la más antigua con 15 años de existencia, mientras su competencia tiene menos de 5 años, lo que causa claras diferencias de posicionamiento y por ende de posición en el mercado.

Según los datos de CRC, Comcel tiene el 66,3% de los abonados y el 67,4% de la facturación, que genera un gasto medio anual de sus abonados de $214.900, frente a $208.000 de Movistar y $198.000 de Tigo, que marca una diferencia de 3% frente al segundo del mercado y 8% frente al tercero. Lo que demuestra que la diferencia real en pago es baja y refleja muy bien el trabajo continuo de la marca.

Nunca he tenido una línea de Comcel y no voy a referirme al tema de servicio al cliente que es uno de los temas más complicados para el consumidor colombiano, pero si es necesario sentar una protesta ante una medida antitécnica que al final va a afectar el mercado; históricamente los precios los ha regulado el mercado y ha sido exitoso. Por el contrario, exigir precios máximos en la segmentación de mercados, llevará a tarifas relativamente iguales que eliminarán los productos focalizados y por ende reducirá la penetración del servicio con valor agregado a ciertas capas sociales.

Regular precios casi siempre causa grandes asimetrías en el mercado y el perdedor al final es el consumidor; y esa no es la forma de premiar a las marcas que han hecho las cosas bien y como en este caso, fueron pioneros, abrieron mercados y crearon la infraestructura del sector.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

¡DEXINDECEMONOS DEL SMLV!, La República

¡DEXINDECEMONOS DEL SMLV!
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com
Septiembre de 2009

El debate de salario mínimo comenzó de madrugada y sin los cambios de forma que requiere. Como es obvio los empresarios quieren un aumento moderado y los empleados un aumento mayor; lo que no es tan evidente es por qué el gobierno casi siempre tiene la misma posición de la industria y en muchos casos más fuerte.

La respuesta es simple: indexamos la economía al salario mínimo legal vigente. Hoy más de 2.360 leyes están referidas al valor del precio mínimo del trabajo formal de una persona, lo que evidentemente lleva la discusión a un plano completamente diferente a la demanda laboral.

Esto nos recuerda la historia del UPAC, que pese a ser una gran idea, permitimos que la economía se indexará a esta corrección monetaria causando un fuerte aumento de la inflación, el hábito de las cuentas de ahorro a tasas reales, y un sin número de variables que se pegaron este indicador; lo que causó que cuando el Banco de la República por circular externa 18 de 1994, atará finalmente la medición del UPAC al DTF, y la economía se vio fuertemente afectada.

Hoy, el SMLV sirve para fijar tarifas de salarios del estado, comparendos de tránsito y algunos renglones del sistema general de participaciones, por esto la discusión del salario mínimo se sale de cauce normal.

Por esto se debería en este momento de la economía colombiana dexindezar el proceso y llevar el valor mínimo de la hora laboral formal a lo que debe ser: un ejercicio de oferta y demanda laboral. ¿Cómo hacer esto?, sin duda es muy difícil porque se deben cambiar más de 5.000 normas y no debe olvidar los fallos de las cortes al respecto; por esto debe ser superior a la inflación causada, con el fin de mantener la capacidad de compra del colombiano, que al final es la función del Banco de la República.

Para 2.010 parece inevitable que el aumento del SMLV sea cercano o igual a 6%, porque finalmente la inflación 2.009 terminará entre 3,5 y 4%, pero se debe dinamizar la demanda interna para lograr un crecimiento del PIB el próximo año de por lo menos 1% , donde el aumento sería inferior al del año inmediatamente anterior. Esto significa que todas las variables vinculadas al SMLV crecería un 6%, lo que causa que los costos administrativos del estado y los costos legales para el ciudadano aumentarían en esta proporción, lo que causa una presión sobre el IPC sin alimentos.

Al final, el debate será el mismo de siempre. Los empleados dirán que el salario mínimo es muy poco para vivir, los empleadores dirán que por cada salario pagan un 157% realmente y el estado dirá que los costos no son financiables, pero ninguno plantea el salario mínimo como lo que es, un mínimo a pagar, no un precio de referencia, el salario más común o un costo de actividades jurídicas. Y así, no se logra nada.

martes, 25 de agosto de 2009

¿PODRÁ VENEZUELA SUSTITUIR?, La República

¿PODRÁ VENEZUELA SUSTITUIR?
Por camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
Colombiado.blogspot.com
agosto de 2009

Lula le escribió a Chávez para acelerar los pagos de los exportadores brasileños, casi al mismo tiempo que se conocía que Venezuela decreció 2,4% en el segundo trimestre de 2.009 con respecto al año anterior; en adición Venezuela afirma que en un año hará una sustitución de importaciones colombianas a menos que Colombia desista en la nueva cooperación militar con Estados Unidos, mientras que el banco central venezolano afirma que "En el resultado reseñado de la actividad no petrolera, influyó la menor disponibilidad de insumos de origen importado”.

Mientras Cúcuta ya fue avisada del fin del convenio de venta de gasolina, se inauguraba en Ureña la primera “Base de Paz” Venezolana, con la afirmación del vicepresidente venezolano que la medida militar colombiana traerá “miseria y hambre” al empresariado y al pueblo colombiano, cuando Venezuela logre la sustitución de importaciones.

Todo este escenario deja ver que Chávez está aplicando a Colombia un Bloqueo Económico, casi idéntico al que tiene Estados Unidos con Cuba, y le está aplicando a sus socios comerciales un bloqueo económico retrasando los pagos a importadores de todo el continente; estas situaciones llevan a que Venezuela cada vez más se convierta en unos de los verdaderos problemas de la integración comercial suramericana.

Sin duda el gobierno venezolano está esperando la llegada del invierno y aumento de la demanda de petróleo, pero las señales de la mora en el pago inclusive a sus socios hacen muy difícil la sustitución de importaciones y más aún si se piensa que por problemas político puede cerrar las fronteras al comercio.

Si se considera el valor del flete de las sustituciones de exportaciones desde Brasil y Argentina, y las épocas de sembrados en estos países estacionales, hace que la sustitución sea muy difícil y costosa.

Esto seguramente afectará al empresariado colombiano, al empleo y las ciudades de frontera como Cúcuta, pero ya el empresariado se adelanto a decir que apoya al gobierno y juntos buscarán la forma de buscar nuevos mercados; pero sobre el caso de Cúcuta la reacción debe ser prudente, porque sólo el 1,27% del consumo de los hogares se destina a gasolina y en caso de duplicar el precio por ser gasolina colombiana, el rubro puede subir al doble y causar aumentar la en la ciudad inflación en cerca de 2%; pero es un costo históricamente justo en este momento.

Todo apunta a que esta jugada política de Chávez será más costosa para Venezuela que para Colombia y si la sustitución se logra dar, habrá que esperar si eso arrastra al sector privado de otros países a los problemas de pago, como lo hemos vivido en nuestras fronteras. Al final perderán los colombianos y los venezolanos; que pena.

viernes, 14 de agosto de 2009

TENEMOS MODA, La Republica

TENEMOS MODA
Por Camilo Herrera Mora
Especial para La República
Presidente de RADDAR
camilohererera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

Después de más de dos semanas de exhibición de buena moda colombiana en Colombiamoda y el International Foot and Leather Show, quedo claro que tenemos producto, calidad y sobre todo marcas.

En el competido mundo de la moda, las marcas globales tienen un peso muy fuerte en la decisión de compra de las personas; por esto siempre se ha dicho que es fundamental la creación de marcas locales fuertes que permitan la expansión de producto, calidad y creatividad a otros mercados, pero partiendo de la óptica local.

Este camino lo comenzó Leonisa creada en 1.956, seguida Totto en 1.987, de GEF en 1.990 y finalmente por Vélez, que ya está en tres países. Esta marca de ropa interior ya tiene presencia en 19 países, Totto en 20 del Caribe y Latinoamérica, GEF en todo el continente. Estos logros, que a veces pasan desapercibidos, ponen a nuestras industrias como algunas de las marcas más fuertes del continente, pero partiendo de la enseñanza del mercado local.

Esta semana Totto hizo una pasarela de producto que no tiene nada que envidiarle a Gap, pese a que su fuerte aún no es vestuario; GEF ha desarrollado producto deportivo que en calidad y desarrollo tecnológico esta a la altura de Adidas o Nike; finalmente Leonisa, ya es reconocida como la marca interior de la mujer latina en el continente; y siguiendo estos pasos Onda del Mar lleva 5 años consecutivos siendo la ropa interior de la edición de verano de Sports illustrated.

Tenemos moda, tenemos producto, tenemos calidad. Como observaba la directora comercial de Inexmoda: en Colombiamoda no se le dio escarapela a la crisis. La moda sigue fuerte y seguirá así si dinamizamos el mercado interno, que esta ávido de ofertas de buena calidad, a buenos precios y con la pertinencia de mercado.

¿Cómo dinamizar este proceso?, personalmente creo que las lecciones están a la vista: una marca de morrales que es capaz de ofrecer una línea de vestuario competitiva en mercados globales, una marca de ropa interior que cambio el modo de pensar del mercado, una marca de marroquinería que nos enseño que el cuero no es un tema “vaquero”, y una empresa de ropa interior que comprendió que con una gran marca, conocimiento del consumidor y del entorno puede convertirse en una marca que soluciona las necesidades de moda del mercado.

Lo dicho, queda moda para mucho tiempo, y las marcas que hemos creado superan nuestros mercado y son reconocidas a nivel global; esto nos da tranquilidad cuando vemos en las ferias más de 30 marcas de ropa interior, grandes marcas textiles y un sin número de ofertas de accesorios. La moda es uno de los caminos de la industria colombiana, y eso debe estar de moda.

lunes, 1 de junio de 2009

SOMOS CONSUMIDORES ARRIESGADOS, La Republica

SOMOS CONSUMIDORES ARRIESGADOS
Por Camilo Herrera Mora
Presidente de RADDAR
camiloherrera@raddar.net
colombiador.blogspot.com

Los mensajes del Banco de la República deben ser confusos para las personas. Bajan las tasas de interés al mismo tiempo que baja la inflación, manteniéndola al margen de tasas negativas reales de referencia. Y cada semana dicen que aún puede bajar más la inflación y que quizá bajarán más las tasas.

Por esto, mientras los empresarios están satisfechos con el acceso a capital de trabajo a menor costo, las personas sujetas a crédito están expectantes. Si necesitan un crédito hipotecario, se debe esperar a que la inflación baje más para que el UVR sea menor y si es una deuda en pesos, en mejor demorar la decisión para tener una tasa menor. A esto se le suman las declaraciones del nuevo ministro de ambiente, Carlos Costa, que muestra que se está considerando aumentar el subsidio a tasas de vivienda. Al final el consumidor espera mejores tasas y el consumo no despierta, porque el emisor afirma que las tasas bajaran más.

Esto deja ver que el colombiano actúa bajo parámetros de riesgo y no de racionalidad. Lo racional es sacar el crédito cuando se necesita y más aún si las tasas reales son casi cero, pero prefiere esperar a que las tasas bajen más.

Esto es más claro cuando conducimos: cuando vamos a hacer una infracción no racionamos sobre el incumplimiento de la norma y la potencial multa, sino que hacemos un análisis de riesgo donde podemos cometer la infracción, donde podría haber un policía de tránsito (1.200 para 1´400.000 carros en Bogotá), nos podrían multar, podríamos no pagar y esperar a la amnistías de deudores y pagar menos; es decir que sólo 1 de cada 100.000 personas que hacen infracciones terminan pagando, según los estudios de movilidad de RADDAR.

Así nuestro actuar, es un juego de expectativas y no una línea de conducta racional, y cuando el árbitro – en este caso el Banco de la República – dice que quizás mañana bajará más las tasas, simplemente espera por una mejor opción.

Por esto en abril vemos un caída en el consumo de hogares, comparado con el mes de abril del ya año pasado. Si bien la caída es muy ligera (-0,71%), demuestra que los hogares ya efectuaron los ajustes de consumo necesarios ante la llegada de la crisis a los hogares: redujeron consumo de servicios públicos, dejaron de comprar lo innecesario y se concentraron en pagar deudas.

Entonces mientras las autoridades económicas actúan racionalmente, el mercado es arriesgado y presume un juego de múltiples escenarios, donde todo depende de si sabemos cómo va actuar el otro, y así busca su mayor beneficio. Que irónico.